Jamboree de Olimpia 1920 ,

                                                
                                                                      Exploradores de España:


                   Tropa de Talavera:


EXPLORADORES DE ESPAÑA

TROPA DE TALAVERA

VICENTE HESSE
JOSE CORROCHANO SUBINSTRUCTORES

BOY SCOUTS INTERNACIONAL

JAMBOREE OLIMPIA

(MEMORIAS DEL JAMBOREE DE LONDRES 31 JULIO AL 7 DE AGOSTO 1920
Trabajo por Pantera Misteriosa,C.H


Título:Cartel anunciador de "Olympia. The boys boys scouts international jamboree" celebrada en Londres (31 de julio-7 agosto) 
Fecha inicial: 1920







                 El Eco de Santiago : diario independiente: Año XXV Número 10146 - 1920 Junio 22


 

 

         Medalla del contingente de los BSA de EE. UU. del Jamboree Mundial de Boy Scouts de 1920,
 La Correspondencia de  España
10/4/1920n.º 22.686página 4


      
   El día 9, por la mañana, llegaron a Madrid los exploradores que, procedentes de todas las regiones de España han de integrar el grupo expedicionario, que dirigido por el secretario general D. Antonio Trucharte va a Londres, a la reunión  magna internacional, en la que estarán representadas 27 naciones.

Reunidos en el pinar del Tiro Nacional, cedido galantemente por esta patriótica Sociedad, contiguo al Asilo de María Cristina, se procedió a levantar el Campamente a la formación del grupo, organización de las patrullas, y a preparar el plan de los ejercicios y prácticos que se han de ejecutar en la capital de Inglaterra.

El Campamento ha quedado admirablemente y cómodamente montado, gracias a la exquisita amabilidad del capitán general de Madrid y a la guarnición de la corte, así como también al Excmo. Sr. D. Francisco García Molinas.

Varias empresas de teatros y cines han enviado invitaciones para los muchachos que componen el grupo con objeto de que tengan alguna distracción durante su estancia en ésta.

El Campamento preparatorio quedó oficialmente constituido al arriar la enseña de la Patria, después de cantado el himno de la Asociación y lanzado los vivas a la madre España.




EN CL. CAMPAMENTO DE MARIA CRISTINA

LOS EXPLORABORES ESPAÑOLES A LONDRES

Esta tarde visitaron el campamento de María Cristina (Pinar del Tiro Nacional, donde se encuentran los exploradores de España que marchan a Londres para asistir a la Asamblea Internacional, los demás boy Scouts madrileños y distinguidas personas. Acompañó a los exploradores el vicepresidente del Comité nacional señor García Molinas, que presenció, con los demás jefes e instructores, un interesante simulacro.

Este consistió en la defensa de un campamento atacado por una partida de gitanos.

Con motivo del simulacro, fueron utilizados los servicios de heliógrafo, semáforo, pitos, banderas, pontoneros, telegrafía ambulancia, Cruz Roja, etc. La maniobra resulto brillante por la perfección con que fue ejecutada. Este mismo simulara será repetido en Londres por los exploradores españoles que van á Inglaterra el próximo día 22. Después de ejecútalo el supuesto desfilaron los exploradores (militarmente y cantando su himno. También cantaron algunas canciones regionales, entre ellas la jota.

Los exploradores españoles que asistirán a la Asamblea internacional que
se celebrará entre los días de este mes y 10 del próximo agosto, y a ella asisten representantes de 27 naciones.

Los expedicionarios de España irán bajo el mando del comandante señor Trucharte, yendo tan bien con ellos, como jefe de campamento, el señor Dimas: como subjefe, el señor Casas, y como agregados los representantes del Consejo de España  señores conde de Castillo Fiel y Arderius.

Asistirán también como representantes Locales Ios señores González, de Granada, y Zamora, de Valladolid.

A la Exposición de trabajos manuales que se celebrará con motivo de la Asamblea de Londres, llevarán los exploradores de España trabajos de incrustación, encajes y fotografía.

Para regalarlo à la Soberana Inglesa llevan los exploradores un hermoso joyero, con incrustaciones al estilo de la Cartuja de Granada.

Asimismo ofrecerán al Rey de Inglaterra un magnifico sillón, estilo Renacimiento.



.          Mundo gráfico (Madrid)
               28/7/1920 página 12

            Programa de «jamboree»

         Que se verificará en Londres, del 25 de julio al 7 de agosto de 1920:

    Julio 25 a julio 30.-Ensayos y preparación en el Olympia.

          Viernes, julio 30-Día de la Prensa y ensayos.

     Sábado, julio 31, de once de la mañana a dos de la tarde. Apertura al público. Concursos eliminatorios en el Olympia y proyección de películas escultistas.
   
            De dos treinta a cinco tarde. Gran desfile en la arena de exploradores de todas las partes del mundo, a los acordes del Coro de Londres de 500 voces. Prácticas de exploradores marítimos. Bailes nacionales y prácticas escultistas y concursos.

De cinco a siete. Lo mismo que por la mañana.

De siete a nueve. El mismo programa que el de las dos treinta a las cinco.

Sábado, agosto 1.°, once mañana.-Ser- vicio de acción de Gracias en el Olimpia. Siete tarde. Canción nocturna.

Lunes, agosto, 2 y días siguientes.- Como el sábado. Las bandas y orquestas premiadas en el concurso amenizarán el Jamboree con sus piezas elegidas, durante todo el día.

                Vicente Hesse y José Corrochano SUBINSTRUCTORES

                 BOY SCOUTS INTERNACIONAL JAMBOREE OLIMPIA

(Memorias del Jamboree de Londres de 31 de Julio a 7 de Agosto 1920).

PRÓLOGO

Resultarían incompletas estas Memorias, si a las impresiones de los dos subinstructores que las escriben, no agregase yo algunas líneas referentes a las enseñanzas, que a mi parecer, hemos obtenido en la magna reunión del Jamboree.
Podemos decir muy bien, que esta Asamblea ha sido la afirmación más completa de los métodos de Baden Powell, pues en las diversas prácticas ejecutadas en la pista del Olympia y en los ratos dedicados a ejercicios por los diversos scouts extranjeros, no se ha observado más que las doctrinas expuestas por el Chief Scout en sus libros fundamentales Scouting for boys y The Wolfs Cub's Handbook, obras que han sido traducidas en varios idiomas extranjeros pero no en el nuestro. Bien es verdad que algunos de los interesantes capítulos del primero y bastantes de sus ilustraciones, se han tenido en cuenta en las cartillas publicadas por nuestro Consejo Nacional, pero esto creemos no es bastante para la completa exposición del sistema de enseñanza cívica, que en tales libros se encierra. El segundo de ellos es completa mente desconocido para la mayoría de los exploradores españoles y a nuestro modesto parecer, es si cabe, aún más importante que el primero, pues si en uno se trata de la educación escultista de los exploradores, en el otro se expone lo que atañe a los aspirantes y ya sabemos, por experiencia, que el secreto de tener una tropa que merezca el calificativo de tal, es instruir bien a los futuros exploradores que han de formarla. Esta aseveración se ha visto probada en el Jamboree donde en todas las representaciones tomaban parte un crecido número de Wolfs Cub's o aspirantes. A estos muchachos les instruyen mujeres y están establecidos no sólo en las tropas inglesas y de sus colonias, sino en las danesas, suecas y noruegas. Durante las diversas representaciones y mezcladas con el público, vimos también a las Girl Guides o muchachas exploradoras: aquí tenemos entendido que en algún punto de la costa levantina y de Galicia, hay alguna patrulla de ellas pero no sabemos de una manera cierta, el resultado de estos ensayos.
Las representaciones en la pista, produjeron en nosotros alguna extrañeza sobre todo aquellas referentes a indios, personajes históricos y bailes regionales, pero analizadas pacientemente tales prácticas vemos que son altamente educativas y de acuerdo con el programa de nuestro fundador.
En cuanto a la organización, diremos que fue realmente maravillosa, no quitando mérito a sus directores la multitud de medios de que, en la capital inglesa disponían, por el crecido número de muchachos a quienes atender y la complejidad de los recursos a utilizar haciéndose todo con la exactitud matemática que el día anterior se había prevenido. La alimentación, aunque abundante en algunas comidas, algo extraña para nuestros muchachos y los italianos, los demás la encontraban delicada y suculenta. De todo cuanto vimos sacamos varias enseñanzas utilísimas referentes a asegurar la identidad de los asambleístas, regulación de las horas de comer, sistema de vigilancia, contraseñas para las comidas, tes, visitas..... pero sobre todas ellas las importantísimas de que la instrucción de los exploradores se hará por juegos y con cursos entre las patrullas y de que el escultismo es un sistema de educación cívica agradable y que proporciona una distracción y descanso moral.

Con estas líneas terminaba yo mi trabajo de prologar estas Memorias, cuando la publicación en el diario El Liberal de dos artículos del Sr. Unamuno y uno de <Un equis> han venido a sorprenderme. Para contestar a algunas de las ideas vertidas en dichos artículos prolongaré estas líneas.

El erector de Salamanca con palpable desconocimiento de causa, dice que nuestra Institución fue una <introducción de Mayores, pedantesca y tendenciosa, de pedagogía puramente formal, de disciplina vacía y de..... liturgias Sin esforzarnos mucho, vemos lo que ignora lo que es el escultismo en España, pero aunque le diéramos de ventaja que en algunos casos particulares las cosas han sucedido como dice, siempre quedará por encima de sus afirmaciones el que la institución de exploradores ha tenido óptimos frutos no solo en los países extranjeros si no en España. Para convencerse basta que recuerde la actuación benéfica de los exploradores vigueses durante la epidemia gripal y la de los madrileños cuando la escasez de agua del pasado verano por no citar otros casos. Del resultado que han dado en el extranjero pueden hablar por nosotros los 20.000 exploradores ingleses que han prestado servicios en la guerra.

También afirma que nuestra institución es militarista pero nada más lejos de ella pues en este caso se tendería a destruir la individualidad y no a desarrollar el carácter como así consta en el art. 4.° del Código. Al hablar del Patriotismo les enseñamos que todo ciudadano debe estar preparado para defender su país contra las agresiones, pues es un deber que la seguridad y libertad de donde habita le imponen.

<Un equis afirma que la institución ha fracasado por las frecuentes deserciones de los muchachos. Esto no prueba que el sistema sea malo si no la especial predisposición de la raza al individualismo exagerado. El siguiente es un hecho sistemático en todas las tropas: en los días de fiesta y exhibición de «pedagogía puramente formal el número de asistentes aumenta, en los de prácticas, excursiones y campamentos se reduce. Yo atribuyo esto aparte de la causa anotada anteriormente al ambiente relajado que nos rodea y a la poca afición a los ejercicios y deportes físicos.
Estos artículos, encaminados a un fin que claramente se anuncia en uno de ellos, van también en mengua de la Institución y he considerado un deber salir a la defensa de ella, aunque su bondad y sentido práctico no necesitan paladines, y ya plumas más autorizadas que la mía, lo han hecho brillantemente, pero de todas maneras no he querido pasar sin aportar mi grano de arena a esta obra que considero justa no dejando por ello de lamentar que personas de la talla intelectual que D. Miguel de Unamuno, escriban sin tomarse la molestia de documentarse, antes de publicar sus escritos.

ANTONIO HESSE Y CORRAL. Instructor agregado en el Jamboree de Londres.

Talavera, 30 de Enero de 1921.




Madrid. En la casa De "blanco y Negro" y Abc. Los Exploradores que Van A Londres en representación de Todas las Regiones de España, durante Du visita de ayer A los Talleres de prensa Española. Foto: rueda

https://www.abc.es/archivo/fotos/los-exploradores-que-van-a-londres-en-representacion-de-todas-las-7547184.html



      La Hormiga de oro
30/10/1920página 5



                    Correo de Mallorca : periódico católico.: Año XI Número 3414 - 1920 junio 22




  (2) FOLLETIN DE HERALDO DE TALAVERA>

                   Exploradores de España: Tropa de Talavera:

                               Vicente Hesse y José Corrochano SUBINSTRUCTORES

                            BOY SCOUTS INTERNACIONAL JAMBOREE OLYMPIA

(Memorias del Jamboree de Londres de 31 de Jullo a 7 de Agosto 1920).

(CONTINUACIÓN)

Campamento preparatorio.

Propuestos por el Consejo local de Talavera para formar parte del grupo expedicionario que atendiendo la invitación del Chief Scout había de asistir a Jamboree de Londres, los que estas líneas escriben," admitidos por el  Consejo Nacional según oportunamente nos manifestaron nuestros jefes. Grande fué nuestra alegría por tal nueva pues la expedición nos atraía en extremo con ese peculiar encanto de lo desconocido. Unese a esto que nosotros, fervientemente enamorados de todo cuanto a escultismo se refiere, ansiábamos ver la manera de que otros paises y particularmente Inglaterra, desarrollaban el sistema de enseñanza del defensor de Mafeking general Sir Robert Baden Powell. Nos dedicamos con ahínco a repasar las cartillas y a preparar nuestros efectos de viaje mientras el ansiado día, el nueve de Julio, llegaba. Nuestros compañeros y amigos participaban de nuestro entusiasmo  y nuestros instructores nos hacían las recomendaciones, propias del caso y sobre todas ellas, nos encargaban que no dejásemos de tomar copiosos datos para nuestra memoria. Nosotros tomamos los sanos consejos y considerando un verdadero deber lo que a la relación de nuestro viaje se refería, abrimos nuestro libro de anotaciones y con mano firme y segura, algo temblona tal vez por las emociones de la partida, trazamos en la primera página el epígrafe siguiente:



9 DE JULIO

Alborea el día cuando reunidos en la estación con el active consejero 
D. Antonio Fernández Sanguino, el socio protector don Fidel Corrochano Sanz y el instructor don Antonio Hesse, cruzamos las últimas frases de despedida. Llegó el férreo convoy y prontamente quedamos acomodados los expedicionarios a quienes nos acompaña el citado instructor. Un postrer apretón de manos y el tren arranca, poco a poco nos alejamos de la estación y del pueblo que se va esfumando cuando nacen los primeros rayos del sol. Cuando la silueta de su más elevada torre se ha perdido hemos abandonado las ventanillas del vagón y hemos comenzado a hilvanar nuestros proyectos primero para los días del campamento preliminar, después para el viaje y estancia en París y Londres. En estas pláticas han ido transcurriendo las estaciones que se su ceden con monotonía aterradora y al fin desde los altos de Leganés, hemos percibido el conglomerado de edificaciones en que se adivina la Corte de España. Hemos preparado nuestro sencillo equipaje mientras el tren entra en la estación de las Delicias y nuestras primeras miradas han sido para buscar a los muchachos encargados de esperarnos. No les encontramos por ninguna parte y en vista de ello descendemos del coche y salimos al exterior.

En veloz carrera venían los encargados de tal misión, un retraso en la estación del Mediodía les hacía llegar tarde, sus primeras palabras después de los saludos con siguientes fueron para darnos la bienvenida en nombre del Consejo Nacional. Acto seguido  desayunamos en la cantina de la estación y acosamos a preguntas a nuestros camaradas. Ellos nos pusieron en antecedentes de lo que sabían y cuando intentamos pagar la consumición hecha, no nos lo permitieron pues tenían órdenes ter minantes respecto a este punto de los jefes de la expedición.

Salimos de la estación y tomamos un tranvía número 27 por ser el que dejaba más cerca del Campamento, designado para la concentración del grupo. A nuestro paso por la estación de Atocha se nos agrega un grupo de expedicionarios que también radiantes de entusiasmo como nosotros, tomaron sitio en el tranvía. Rota al momento la cortedad del desconocimiento, nos informamos de nuestra mutua procedencia, sabiendo que nuestros acompañante proceden de las tropas de Murcia y de Águilas. El tranvía asciende, entre tanto, por la calle de Alcalá, cruza la puerta del Sol, calle de Preciados y por la de Leganitos emboca la de la Princesa, pasamos la cárcel Modelo y la Moncloa y frente al Asilo de María Cristina, debido al inolvidable Alberto Aguilera, descendemos emprendiendo la marcha a través de sus hermosos jardines, por una puerta oriental al Norte, salimos del edificio, encontrándonos en un carrete cuajado de pinos, bajo cuya sombra se alzan las amplias tiendas como una bandada de palomas. La orientación del sitio es la siguiente: La vista al Norte el Asilo de la Paloma, al Este la barriada de Cuatro Caminos, al Oeste los pinares del Pardo, Casa de Campo y Tiro Nacional y al Sur la tapia que rodea al Asilo. La situación es magnífica, el agua abundante al fondo del bello panorama y que se divisa, los agudos picachos del Guadarrama envueltos en las nubes.

Nuestro instructor nos presenta al jefe superior de la expedición Comandante D. Antonio Trucharte, al Tesorero del Consejo Nacional, Sr. Conde del Castillo-fiel y al jefe de tropa de la misma D. Juan Antonio Dimas. Al mismo tiempo conocemos al Secretario de Valladolid, 
D. Lucio Zamora, y al consejero de Granada D. Jaime González. También fuimos presentados a nuestros compañeros de Aguilas, Murcia, Zaragoza, San Sebastián, Valencia y de los demás consejos que a continuación fueron llegando. Al fin poco antes de las doce, quedó constituido el grupo expedicionario en la siguiente forma:

De Zaragoza..  7 Exploradores 
San Sebastián  7 Exploradores
> Aguilas.....      4 Exploradores 
Suma y sigue..          18
Jefe de la expedición, D. Antonio Trucharte Samper. Jefe de tropa, D. Juan Antonio Dimas.




 



                                                           Título

           El Cantábrico : diario de la mañana: Año XXVI Número 9775 - 1920 junio 26

 





Secretario intérprete, D. Francisco de las Casas.

El campamento está formado por cinco tiendas del modelo usado por el ejército español, cuatro para la tropa y una para los jefes y agregados que dormían en el campamento, otra tienda de los exploradores madrileños, destinada a almacén y dormitorio de los cocineros, dos soldados del Regimiento de Saboya número 6, otra tienda destinada para almacén de comestibles y otra pequeña para el centinela. Además un lugar destinado para cocina y dos hermosos pilones para agua. Nuestra primera ocupación del campamento fué cercarle de cuerdas para, en lo posible, aislarle de curiosos.
Exploradores de España: Tropa de Talavera:

Vicente Hesse y José Corrochano SUBINSTRUCTORES

BOY SCOUTS INTERNACIONAL JAMBOREE OLYMPIA

(Memorias del Jamboree de Londres de 31 de Julio a 7 de Agosto 1920).




(CONTINUACIÓN)

Con la hora de comer se comienza la vida colectiva, siendo el primer menú una paella muy apetitosa y unos huevos revueltos con tomate, de postre ciruelas, todo ello muy bien condimentado y servido. Después de comer nos dedicamos a descansar y terminada la siesta formamos en dos filas por alturas dirigiéndonos la palabra el Sr.Dimas, el cual en frases sencillas pero elocuentes, llevó el entusiasmo a nuestras personas y enalteciendo la disciplina nos estimuló a cumplirla para la mejor marcha del grupo. Sus patrióticos conceptos nos llegaron muy dentro, quedando cada uno de nosotros moralmente comprometido a poner todo lo que estuviera de su parte para dejar en un honroso lugar a España,
nuestra Patria amada. A continuación, se organizó el grupo por patrullas componiéndose la primera de cuatro pífanos y cuatro tambores. En la Exploradores de España: Tropa de Talavera:

Vicente Hesse y José Corrochano SUBINSTRUCTORES

BOY SCOUTS INTERNACIONAL JAMBOREE OLYMPIA

(Memorias del Jamboree de Londres de 31 de Julio a 7 de Agosto 1920).

(CONTINUACIÓN)

Con la hora de comer se comienza la vida colectiva, siendo el primer menú una paella muy apetitosa y unos huevos revueltos con tomate, de postre ciruelas, todo ello may bien condimentado y servido. Después de comer nos dedicamos a descansar y terminada la siesta formamos en dos filas por alturas dirigiéndonos la palabra el Sr. Dimas, el cual en frases sencillas pero elocuentes, llevó el entusiasmo a nuestras personas y enalteciendo la disciplina nos estimuló a cumplirla para la mejor marcha del grupo. Sus patrióticos conceptos nos llegaron muy dentro, quedando cada uno de nosotros moralmente comprometido a poner todo lo que estuviera de su parte para dejar en un honroso lugar a España, nuestra Patria amada.
 A continuación, se organizó el grupo por patrullas componiéndose la primera de cuatro pífanos y cuatro tambores. En la segunda, es nombrado jefe Corrochano, y en la quinta es incluído como explorador Hesse.

El grupo se compone de seis patrullas, un abanderado de tropa, José Vera, de Granada, y otro de grupo, José Conde, de Zaragoza, el cual era portador de la enseña verde regalada por el fundador de la institución en su visita al Pardo en  3 de Noviembre de 1918.

Organizado el grupo, nos distribuyeron por tiendas en las cuales acomodamos nuestros equipajes y preparamos nuestros jergones de esparto y respectivas sábanas, todo ello de modelo militar y completamente nuevo como las tiendas.

Fatigados del viaje y de tanto forjar planes y proyectos, nos acostamos, durmiendo tranquilamente y sin echar de menos ninguna clase de comodidades.
Antes de dormirnos repasamos nuestras impresiones del día anotadas en el diario, hecho esto, anotamos una nueva fecha.




10 DE JULIO

Los alegres sones de la diana nos despiertan, y vistiéndonos a toda prisa, nos dedicamos al aseo personal, después ejecutamos las faenas propias del campamento como barrido y ventilación de tiendas, limpieza general del campo, etc., etc. Tomamos el desayuno y habiendo sido previamente autorizados, subimos a Madrid a visitar a las familias y efectuar compras.

A las doce y media, estamos todos de vuelta y después de la suculenta comida nos diseminamos por las sombras de los pinos entreteniendo el tiempo en grabar el bordón, escribir a la familia y algunos en hacer vibrar a sus instrumentos traídos expresamente para las exhibiciones del Jamboree.

Atraídas por los acordes musicales, Ilegaron unas lindas muchachas procedentes de un campo de tenis próximo, todos abandonamos nuestros que haceres para dar paso a la galantería, trabando con ellas amena charla, que al toque de llamada del jefe, cortamos con pesar.

Formados por patrullas hacemos prácticas de semáforo, Morse.y nudos, después se hacen saltos de altura, anchura y combinados, con impulso y sin el. Nos reunimos alrededor de la enseña patria y cantamos el himno dando los vivas reglamentarios. La cena es servida a continuación y después de ella, se ensaya el himno acompañado de las guitarras, bandurrias, violines y pífanos. Luego un rato de tertulia y de canto de tonadillas en boga. A las diez suena el toque de silencio y nos recluimos en las tiendas.

Al poco rato el campamento duerme. El viento de la sierra mece pausadamente la copa de los árboles.

Hesse anota en su diario su primera guardia transcurrida sin novedad. Corrochano abre el historial de la patrulla de su mando.



II DE JULIO

Momentos después de la diana, comienza la actividad en el campamento ejecutándose las faenas de la mañana. Tomado el desayuno oimos misa en la capilla del Asilo, oficia el  Sr.González, Consejero de Granada. Después de la misa vamos en visita colectiva por las calles de Madrid viendo el palacio exteriormente, asomándonos al Campo del Moro, viendo las obras de la nueva catedral y visitando muy superficialmente, el Museo del Prado, gloria de España y admiración de los extranjeros. Este edificio fué construído en tiempos de Carlos III y terminado en los de Fernan do VII, contiene alrededor de 2.000 cuadros de los pintores españoles y extranjeros. Nosotros ya conocíamos el Museo pero de todos modos volvimos a ver con gusto las obras maestras de Velázquez, y Murillo, Ribera y Goya como las de otros, gloria de la escuela española.
Regresamos al campamento donde comemos con el apetito acostumbrado. Por la tarde, reunidos en la sala de actos del Asilo, aprendemos las voces de mando por medio del pito, a continuación, efectuamos ejercicios de gimnasia.

Vueltos al campamento, le encontramos invadido por familias y amigos de los expe dicionarios; las bellas chicas del campo de tennis también se encuentran en aquel lugar. Reunidos los músicos se organiza una especie de concierto ejecuntando el himno, la jota aragonesa y diversas canciones populares. Los señores Trucharte, Castillo-Fiel y Arderius presencian el acto a más de las familias alli reunidas, quedando todos muy complacidos.
Terminamos este acto, cenamos y en la tertulia de antes del silencio somos acompañados por los señores antes citados.
Nosotros anotamos los percances del día: persecución de una liebre fuera del área del campamento y el regaño consiguiente del Sr. Dimas con estas palabras: <Fuera del campamento no puede salir nadie sin mi permiso>.

Consignamos también nuestras primeras impresiones respecto a nuestros compa ñeros con esta frase: Buenos Muchachos.



12 DE JULIO

A la hora acostumbrada, seis de la mañana, abandonamos el lecho y efectuados los primeros quehaceres matinales, izamos la enseña de la Patria.

Después del desayuno, tenemos un rato libre que cada uno emplea de distinto modo: unos, repasan las cartillas, otros, escriben a sus familias, nosotros los días que tenemos correspondencia que despachar los aprove chamos para escribir nuestras diarias impresiones.
El camarada Conde, nombrado jefe del grupo en ausencia del de Tropa, dirige las prácticas de Gimnasia, Morse y Semáforo a más de las de medición de distancias.
Durante la siesta nos dedicamos a practicar la lucha grecoromana. La tarde a los nudos y ligaduras construyéndose trípodes, bipodes, astas de bandera y armaduras de himalaya. Ensayamos la pirámide y durante un descanso reponemos las fuerzas en una cervecería próxima.
Tenemos ensayo musical con la canción del himno y arriamos la bandera con los vivas acostumbrados.
Efectuada la cena, tenemos un concurso de cantos regionales: sevillanas, guajiras y granadinas, oímos a los andaluces; la canción de sierra Espuña, a los de Murcia; muñeiras y gallegadas; a los de Vigo; jotas de varias clases, a los zaragozanos; canciones vascas, a los de San Sebastián, y a los de Valladolid, las clásicas canciones de Castilla.

Amenamente distraídos con el concurso, llegaron las diez de la noche, hora del silencio, retirándonos a descansar.

13 DE JULIO

Cuando al toque de diana salimos de las tiendas para proceder a nuestro aseo personal, un vientecilio fresco azota nuestros rostros. Efectuado nuestro aseo, el del campamento e izada la bandera, recibimos orden de estar preparados para ir a visitar al Alcalde de Madrid y entregarle el mensaje de salutación, que de los Alcaldes de nuestras respectivas ciudades, les traemos.



Además, visitaremos al Capitán General y al Ministro de Instrucción Pública. Emprendemos la marcha y después del consiguiente recorrido, penetramos en el Ayuntamiento de Madrid.



Según las últimas investigaciones el proyecto del edificio es de Juan Gómez de Mora en 1640, le sucedió a muerte José de Villarreal y más tarde  
 D. Teodoro de Astemans, la galería o balcón que da a la calle Mayor es obra de Juan de Villanueva en 1789, el objeto de este balcón era que los Reyes presenciasen desde él las procesiones. El estilo del edificio es el español. Su interior ha sido muy modificado últimamente, según los planos del Arquitecto municipal D. José López Sallaberry.

La antigua capilla es hoy el despacho del Alcalde, ornado con frescos de Palomino representando escenas de la vida de Madrid, San Isidro, los Doctores de la Iglesia y las Navas de Tolosa.

Los pasadizos están guarnecidos de un friso de madera. El salón de sesiones pequeño piero suntuoso, está todo él guarnecido de caoba, el techo tiene pinturas de Palomino y hay sitio para cincuenta Concejales..

El hall es muy amplio y de piedra, con bóveda de cristal de colores, tiene en la parte superior de las paredes, bustos de madrileños célebres como Calderón, Ercilla, Lope de Vega, Quevedo, Claudio Coello, Juan de Toledo, Francisco de Vargas, etc. En sus cuatro ángulos jarrones de porcelana. En los diversos despachos particulares, hay retratos de ex Alcaldes. En este edificio están instaladas diversas oficinas municipales.
De aquí vamos a la casa de Cisneros que fué fundada muy por dicho Cardenal, y ha sido bien restaurada en 1914 en el mismo estilo que tuvo anteriormente, para esta blecer en ella diferentes oficinas municipales. Dirigió las obras el Arquitecto D. Luis BeIlido. Tiene para la decoración de las habitaciones, diversas piezas de cerámica talaverana. Los techos son de madera tallada y todo el mobiliario de estilo español. Entre los diferentes autores de los cuadros que decoran los diversos despachos, merece citarse Francisco de Richi.

Las oficinas allí existentes son las de Agua, Saneamiento, Luz, Habitación y otras.

Algunos de los artesonados, son de la época del Cardenal y han estado cubiertos de yeso.

Hay un magnífico cuadro de Nice y Tudó representando los cuerpos de Daoiz y Velarde, héroes del 2 de Mayo de 1808.

Por la Calle Mayor nos dirigimo a Capitanía General y entramos en el edificio. Es de estilo sobrio propio de la época del Duque de Uceda que le mandó construir, fué adquirido por Felipe V para Consejo Supremo de Castilla e Indias, estando hoy en él la Capitanía General y la Audiencia de Madrid. Fuimos recibidos por el Capitán General de la Primera Región D. Francisco Aguilera y Egea en un amplio despacho de corado con retratos de los Generales Prim, O'Donell, Marina, diversas panoplias y retratos de la familia real.

El General, después de dirigirnos unas palabras, nos despidió deseándonos muchos éxitos en el extranjero y dándonos la mano a todos los exploradores.
De este edificio vamos a visitar la Casa de la Villa que está situada en la antigua Plaza Mayor y fué reedificada por José Donoso de orden del Rey Carlos II, pues el primitivo palacio lo destruyó un incendio, estando destinado en la actualidad a Museos y Archivos municipales.

Se sube al primer piso por una escalera recubierta de un friso de cerámica, en él están instalados los diferentes planos de la Corte, desde el primero que se hizo, hasta los ultimos proyectos de ensanche, siendo dignos de mención entre los de la Necrópo lis del Este y varios del término municipal y Matadero.

En otras salas se contienen diversas urnas y anaquelerías con medallas, monedas, cotas de malla, cascos, escribanías, fajines de Generales, viéndose en una de ellas la pluma con la que firmó el Rey el proyecto de ensanche de la nueva Gran Via. Existen también varios pergaminos, tierra con sangre del Brigadier Mirasol, bastones de ex Alcaldes, algún cuadro de corridas de toros, troqueles, sellos, cerraduras y llaves, entre una que encierra los restos mortales de Jacinto Ruiz y otra de la casa de Cisneros.

Hay una sala especial destinada al Dos de Mayo, que contiene cuadros, armas y es tandartes de aquella memorable fecha, las últimas banderas que ondearon en Cuba y Filipinas y algunas banderas de la República Española.

Existe allí el cuadro que representa la visita que hizo Alfonso XII a los coléricos de Aranjuez y otro la muerte del general Concha.

Un pequeño museo arqueológico con hachas, piedras, fósiles, mandíbulas huma nas, y el esqueleto de un mastodonte, encontrado al lado del puente de San Isidro. De cerámica hay algo, pero nada merece especial mención.

También vemos colecciones de pesas y medidas y una romana con la que dicen que se pesó la piedra para la construcción del Puente de Toledo, medidas antiguas para aceite con sisa, que es la contribución en la actualidad.

Utilizando el tranvía, nos dirigimos al Ministerio de Instrucción Pública, situado en hermoso edificio frente a la estación del Mediodía, teniendo instalado en el mismo lugar otros Ministerios.

El edificio es moderno, por lo cual, nada
indicaremos de él. En amplia sala, fuimos recibidos por los Sres. Espada y Prado Palacio, los cuales nos dirigieron las palabras propias del momento y del cargo que ostentaban.
De aqui vamos a la Plaza de Oriente para visitar el Palacio Real.
La regia morada de estilo Renacimiento, constituyendo un esbelto edificio lleno de severidad y magnificencia, que cuadra bien con el regio destino del monumento.
La primera modalidad del edificio se remonta a los tiempos de Enrique IV, en cuya época, habia un gran castillo que sufrió varias transformaciones durante los reinados de la casa de Austria, no sin antes haber padecido varios incendios que le redujeron a cenizas. Felipe V deseó levantar un nuevo palacio, llamando para ello al abate italiano Felipe Juvara, el cual no vió ni comenzado su proyecto, sustituyéndole el arquitecto Juan Bautista Sachetti, nacido en Turín, siendo empezadas las obras el año 1738 y ocupado por primera vez por Carlos III en 1764.

Según las últimas investigaciones de Fernando de los Ríos (año 1876), se había gastado para su construcción setenta y cinco millones de pesetas.

Este edificio ostentaba en su parte superior grandes estatuas correspondientes a Reyes españoles, las cuales fueron bajadas de sus pedestales ornando hoy diferentes paseos de Madrid y de algunas capitales de provincia.

La disposición interna es un gran patio cuadrangular, a la derecha tiene una es calera llamada imperial, con peldaños y balaustrada de mármol negro y blanco, teniendo en sus paredes pinturas de Conrado Giaquinto, entre ellas el famoso fresco representando la Monarquía española rindiendo homenaje a la Religión.

El salón de embajadores o del Trono es rectangular, y sus paredes están tapizadas de terciopelo rojo bordado en oro, igualmente la sillería. En su bóveda está la famosa pintura del veneciano Juan Bautista Tiépolo representando la gloria de la Monarquía española. En los ángulos, hay medallones con relieves de Roberto Michel. Del techo, penden dos magníficas arañas de cristal de roca, y en sus paredes hay doce amplios espejos. A más de esto, mesas de rico mármol con relojes, estatuas y otros objetos de gran valor, embellecen esta sala. El trono está guardado por cuatro leones dorados, y a ambos lados están dos estatuas representando: una la Prudencia y otra la Justicia.

Visitamos también los salones llamados de Gasparini, Espejos, Porcelana, Carlos III, Comedor de Gala, notables de todos por las pinturas de Balleu, Maella y del alemán Mengs y Velázquez, siendo de notar en ellos que los sillones correspondientes a los Reyes, están colocados al revés con objeto de que los visitantes no puedan hacer uso de ellos.

El comedor, está adornado con jarrones valiosos que pertenecieron a Napoleón.

La capilla real es de forma cruciforme, teniendo pinturas de Conrado Giaquinto como la Santísima Trinidad. El altar, es de ríquisima piedra y tiene el cuadro representando San Miguel, de Balleu, y en el altar mayor, la obra póstuma de Mengs, la Anunciación. Debajo del coro la tribuna real. Enfrente de la sacristía el Relicario de la Real Capilla.

Después de visitado el palacio, salimos a la Plaza de la Armería para asomarnos al Campo del Moro, llamado así porque en 1199 Ali-ben Josouf tuvo su campamento, y transformado en jardines de palacio por la Reina Regente en 1890.

Satisfechos, salimos de haber visitado la mansión de nuestros Soberanos y haber podido admirar las riquezas que dentro se encierran.

Cuando llegamos al campamento, era la hora de comer, tomamos asiento en nuestros respectivos lugares y nos fue servida la comida.

A las tres empezaron las prácticas, leyéndose las curas de urgencia y el Código del Explorador. Se efectuaron ejercicios de gimnasia, se ensaya la Canción del Soldado que hace vibrar nuestro corazón en verdadero patriotismo.
Después de la cena hay lectura de cuentos referentes a asuntos de nuestro Código, en los cuales su autor el Sr. Dimas, desarrolla un magnífico procedimiento para la educación escultista de los muchachos, puede decirse muy bien de ellos que enseñan deleitando.

A la hora de recogerse, estamos todos impresionados con el suceso del día: un desgraciado que puso fin a su vida en las in mediaciones del campamento, mientras estábamos en nuestras visitas de la mañana. Los que se encontraban en él por ligeras dolencias, hicieron cuanto pudieron por aquel desventurado, mas todo fue inútil, tuvieron que limitarse a entregarle al Juzgado que acudió a los pocos momentos.






14 DE JULIO

El campamento ofrece la actividad acostumbrada, se efectúan prácticas de Semáforo y Morse con banderas y pito.

La quinta patrulla es la encargada de la limpieza del campamento.

En la carretera que conduce a la granja agrícola, se organiza una carrera de velocidad 100 metros) y una de resistencia (2.000). En la primera, ocupan los tres primeros puestos Burges, Beltrán y Duce, de Zaragoza, y en la segunda, Montes. de San Sebastián; Orcoyen, de Madrid, y Corro chano, de Talavera. Habían tomado parte en las pruebas catorce corredores.

Durante la siesta, repasamos el vestuario para después de ella ir a la redacción de El Sol a testimoniar nuestro sentimiento por la muerte de Mariano de Cavia socio de honor de Zaragoza. De allf fuimos a la Presidencia del Consejo de Ministros, antiguo palacio del Infante D. Carlos, siendo recibidos por D.Eduardo Dato, el que en elocuentes palabras expresó su convencimiento de que el grupo expedicionario, dejaría a España en el lugar que la corresponde por su tradición y por su historia. Terminó el acto con vivas a España, al Rey y al Presidente.

Luego nos encaminamos a la redacción de ABC y Blanco y Negro, siendo recibidos con la amabilidad acostumbrada en aquella casa y visitando los amplios talleres que encierran desde la sencilla máquina de coser periódicos, hasta la rotativa millares de ejemplares por hora. que tira

Nos encaminamos a Prensa Gráfica, pero por causas que nos son desconocidas, no pudimos visitar el edificio regresando al campamento para cenar antes de la hora. acostumbrada, toda vez que había función en nuestro honor en el Reina Victoria.

Pusieron en escena El Duquesito>>, obra ya conocida por los comentarios de la Prensa. La presentación nos agrado en extremo y desde estas líneas testimoniamos el agradecimiento de todos, a la empresa del mencionado colisco.

Algo tarde volvimos a las tiendas, y a pesar de haber mucho que comentar nos rinde el sueño y el silencio es absoluto a los pocos momentos.

15 DE JULIO

Con pereza, empezamos la vida en este día, pues la falta de sueño en las horas que pasamos en el Teatro, las echamos de ver en la somnolencia que nos invade.
Efectuamos un ensayo de ataque en la siguiente forma: el grupo al aviso del centinela, destaca varias secciones de telegrafistas, sema foristas, heliógrafos, carros, puentes y sanidad, ocupando cada una el lugar destinado previamente. Otra sección, avanza al descubierto tomando el plano del terreno, otros hacen la pirámide para oservar los movimientos del supuesto enemigo. Dentro del campamento se monta una línea telefónica para que el Jefe dicte, desde su tienda, las órdenes oportunas las cuales se transmiten a las secciones por semáforo y pito. A una pitada del Jefe, las secciones se concentran y entran formadas en el campamento batiendo marcha. La destinada a carro ha tenido que salvar con él zanjas, alambradas y muros. Por la tarde repetimos el supuesto táctico en presencia de varios periodistas madrileños invitados previamente. 

A la terminación de la cena, formamos para oír del Jefe de Tropa varias reconvenciones por las deficiencias notadas, al mismo tiempo, aprovecha el momento para exhórtanos al mejor cumplimiento de la disciplina. 

16 DE JULIO

Dedicamos la mañana, después de tomar una ducha, a las voces de mando por medio del pito, a los movimientos de orden y ensayar la subida y bajada de los trenes Por la tarde, vamos al campo de la Gimnástica a jugar un partido de balompié con el equipo infantil. Desde el primer momento,



 


Loals contra cero nosotros. En el segundo tiempo, sustituimos dos de nuestros jugadores equilibrándose un tanto las fuerzas, y siendo los encuentros más duros terminando apuntándose un tanto cada equipo.

Una vez cenados, escuchamos un nuevo cuento debido a la pluma del Sr. Dimas.

17 DE JULIO

el supuesto táctico para que salga con la rapidez y perfección requerida. Algunas de sus fases pasan a la cámara fotográfica de un reportero de Prensa Gráfica que ha venido a vernos.

Por la tarde, reina extraordinaria animación en el campamento que poco a poco se va llenando de familias, periodistas e invitados. Se toca llamada cuando los excelentísimos Sres. General Tovar, Duque de Cenia y Conde de Castillo-Fiel entran en el campamento seguidos del Dr. Decreff, Secretario General, Sr. Arderíus otros miembros del Consejo Nacional.

Ante estas personalidades, se efectúa el ejercicio que sale con toda precisión, siendo del agrado de los señores reunidos que observaron con minuciosidad todos los detalles, pusieron algunas dificultades a resolver y pasaron por el Himalaya rápidamente tendido por la sección correspondiente.

Nuestros Superiores fueron felicitados por el resultado de la práctica que terminó formando el cuadro alrededor de la bandera, cantando el himno y arriando la querida enseña con los honores correspondientes. Dichos señores y los del Consejo Nacional, nos acompañan durante la cena y después de ella, les obsequiamos con nuestro repertorio de cantos regionales.

En este día, se comienzan a repartir al gunas prendas del nuevo equipo que costea el Consejo Nacional, para conseguir la uniformidad del vestuario del grupo. La medida nos parece acertadísima, pues los uniformes que hemos traído de nuestras respectivas provincias, difieren mucho unos de otros.



18 DE JULIO

Como el tiempo se presenta incierto y algunas nubes tormentosas se ciernen sobre los picos del Guadarrama, nos decidimos a abrir la zanja de desagüe alrededor de las tiendas, cosa que no efectuamos a nuestra llegada por no esperar la lluvia en los calurosos días de este mes, que en el calendario escultista titulamos de las tormentas.

Oímos misa en la capilla del Asilo, oficiando el Consejero de Granada        Sr. González, que juntamente con el      Sr. Zamora de Valladolid, residen en el campamento y vendrán con nosotros a Londres en calidad de agregados.

Nuestro equipo sigue completándose con la entrega de la camisa, sombrero y saco de valija.
Por la tarde y a causa de ser domingo, el campamento se llena de gente, en su presencia hacemos el ejercicio de tiro de cuerda, obteniendo el triunfo, algo problemático, la sexta patrulla.
Las familias que vemos allí congregadas, nos traen la nostalgia de las nuestras lejanas, las curiosas muchachas del campo de tenis, aquellas otras, que con sus coqueterías nos precipitaron en el abismo de una negativa.

Para distraer a la concurrencia, apelamos a nuestro repertorio de canciones, pero así y todo a la hora de la recogida sentimos la prosa de la vida con toda su fuerza arrolladora: rendimos culto al camastro a los pocos momentos.

19 DE JULIO

Las prácticas de este día fueron nuevas y consistieron: en la construcción de relojes de sol, orientación por indicios, medición de alturas y distancias, buscar la dirección del viento y otras análogas.
Nos visita un redactor del diario de la noche Hoy haciendo una completa información de nuestra vida de campamento, objeto y fines de nuestro viaje al extranjero. Los Sres. Dimas y González contestan cumplidamente a las preguntas del reportero. Por la tarde vimos en dicho diario la información. Efectuamos los juegos del pájaro y los cazadores, el oso y el látigo, los cuales nos   distraen y varían el programa de los días anteriores.

Cuando terminábamos de cantar el himno y arriar la bandera, un viento huracanado produce la consiguiente confusión en el campamento, zarandea las tiendas arrastra los objetos situados fuera. Rápidamente apretamos los templadores, ahondamos las zanjas, y cerrando las puertas, nos refugiamos en nuestras casas de lona en espera de que la tormenta de agua y viento pasen.

Cenamos dentro de ellas. En el recinto del campamento sólo transitan los centinelas envueltos en sus capotes soportando el viento y el aguacero no interrumpido.

En vista del mal tiempo, muchos se acuestan en seguida, otros formamos peña en una de las tiendas denominándola Reunión del silencio». En ella, congregados con los Jefes, entretenemos el tiempo con cuentos, anécdotas, canciones y semblanzas diversas. Se improvisan cuplets alusivos a varios camaradas y se les canta con la música del campamento de España. No se escapa de nuestra vena satírica el Sr. González, al que le damos serenata consiguiendo despertarle.

Aún silbaba el viento en las copas de los pinos callaron nuestras gargantas.
20 DE JULIO

El día se presenta lluvioso, de vez en cuando, una ráfaga de viento nos indica la proximidad de la tormenta.
Ausente el Sr. Dimas, el Jefe auxiliar nos permite ir a Madrid. Los de Murcia van a esperar a su Presidente, faltando a la comida.
El día va empeorando progresivamente, una espesa neblina envuelve el horizonte, desencadenándose al fin una fuerte lluvia mezclada con granizo que dura poco tiempo y que al fin queda convertida en viento huracanado.
Cenamos rápidamente, recogiéndonos a continuación en las tiendas. El toque de silencio fue innecesario.

21 DE JULIO

Nos levantamos pensando en la partida, vagamente miramos a la estación del Norte por donde mañana a la noche abandonaremos la Corte.

Hacemos las prácticas de costumbre y nos es entregado el pantalón del uniforme, con lo cual completamos nuestro equipo.

Durante la tarde empezamos a hacer el equipaje, limitado a la mochila y al saco valija, cosemos las estrellas de antigüedad y demás insignias y ultimamos el grabado del bordón para estar sin faltarnos ningún detalle en la revista. Cerramos nuestro equipaje con el kilo de azúcar que, a causa de la escasez que de este artículo existe en Inglaterra, llevamos para el desayuno. Es llevado al campamento el sillón que los exploradores españoles regalan al Rey del Reino Unido. Es una hermosa pieza de nogal, tallada en estilo renacimiento, con cuero repujado y las armas de España e Inglaterra y la enseña escultista en el respaldo y asiento. Ha sido construido en los talleres del compañero Ramón Rodríguez Lafuente, de Granada. Este valioso regalo servirá para dar a conocer a la España culta y trabajadora, tan distinta de la de los toros y la pandereta, que mancilla su blasón con el estigma de la vagancia.

Algunos compañeros llevan para la Ex posición diversos productos industriales. Como no son obra de exploradores, solo de paso nos referimos a ello.

Con la actividad acostumbrada, terminamos el penúltimo día de entrenamiento.

22 DE JULIO

Se toca diana con una hora de antelación, siendo indescriptible la actividad que aquella mañana se desplegó en el campamento. Rápidamente derribamos y envolvemos las tiendas y damos los últimos toques a nuestro vestuario y equipo. Las mochilas y valijas quedan diseminadas hasta el momento de llevarlas a la estación.

Aprovechando el permiso de bajar a Madrid, nos despedimos de nuestra familia y conocidos; regresamos a la hora de comer.

Desprovisto el paisaje de la blancura de las tiendas, tiene un aspecto melancólico y triste, del bello conjunto de los pasados días, quedan tan sólo nuestros protectores los pinos, bajo cuyas perfumadas sombras pasamos las horas de calor, las zanjas de desagüe de las tiendas y el círculo interno desprovisto de hierba.

Pasamos la tarde en la cervecería del paseo de Puerta de Hierro, haciendo múltiples comentarios referentes a nuestro viaje.

La hora de la partida se aproxima. A una pitada del Jefe formamos en fila india y de positamos las valijas en un carro preparado al efecto. Cenamos antes de la hora acostumbrada y a continuación, nos repartimos diversas latas de conservas para el viaje.

Nos colocamos las cantimploras y el morral, formamos por patrullas, se pasa lista y tras unas palabras de advertencia franqueamos la puerta del Asilo al son de los pífanos y tambores. Todos tenemos un momento de tristeza al dejar este pinar que nos ha cobijado en los días de campamento.

Seguidos de algunos amigos allí presentes, marchamos hacia la puerta principal, en la amplia plazoleta nos aguardan formados los asilados exploradores que al divisarnos entonan el himno. Se hace alto frente a ellos escuchando emocionados las estrofas de despedida. El momento, emotivo, pone un dejo de tristeza en nuestros corazones, a duras penas contenemos las lágrimas que pugnan por escaparse de los ojos. Damos los vivas reglamentarios y nos alejamos a los acordes del himno que cantamos con entusiasmo haciéndonos fuertes en sus estrofas para contener la pena. Bastante público presenció el acto.

Atravesamos las calles llenas de gente y vehículos, bajamos la cuesta de San Vicente, penetramos en la estación y de allí pasamos al andén donde el exprés de Hendaya nos aguarda.
II
Viaje.

A despedirnos han bajado los Sres. Rey not y Decreff, del Consejo Nacional, una sección de los exploradores madrileños y nuestras familias y amistades. Los señores Trucharte y Casas juntamente con los agregados Conde de Castillo-Fiel, Arderíus, Zamora, López Dóriga, González, Baró Alegret y Hesse, se unen al grupo. Con el orden marcado para estos casos, nos acomodamos en el vagón especial situado a la cola del tren. Los exploradores de Madrid entonan el himno que retumba dentro de la amplia marquesina, se dan vivas a España y a los expedicionarios, partiendo el tren entre estas aclamaciones.

Pasados los primeros momentos, nos de dicamos a poner en orden nuestro equipaje diseminado por el coche, a cantar para romper de algún modo la monotonía de nuestra carrera por la noche obscura y asomarnos por las ventanillas de vez en cuando, para ver perderse el resplandor de las luces madrileñas a través de la distancia. Un verdadero bochorno nos acompaña hasta que el convoy escala las alturas del Gua darrama. Paulatinamente vamos cayendo rendidos por el sueño.

23 DE JULIO

Una ráfaga de aire frío nos despierta, es tamos en plena madrugada y hemos llegado a Valladolid, donde varios exploradores y consejeros de esta ciudad, nos aguardan para saludarnos a nuestro paso para el extranjero. Descendemos del vagón y somos obsequiados con bocadillos, vino y cerveza. Nosotros agradecemos sus atenciones tanto más, cuanto que consideramos lo intempes tivo de la hora. Al arrancar el tren lanzamos unos cariñosos vivas en los que queremos testimoniar nuestro agradecimiento; a los pocos minutos de marcha, recuperamos el sueño mientras nos deslizamos por la extensa llanura castellana.

Despertamos bien entrada la mañana, cuando cruzamos la montaña alavesa, llena de verdor y cuajada de caseríos que embellecen el paisaje; a las once llegamos a San Sebastián.

En la estación están los consejeros y la tropa de esta ciudad y una representación de la de Villafranca, además, el Duque de Luna, Presidente del Consejo Nacional. En correcta formación, banderas al frente, desfilamos por las simétricas calles donostierras en dirección al Club, situado sobre la playa en un anejo de la Perla del Océano. Dejamos nuestros equipos, y aprovechando una hora libre, disfrutamos de las delicias del baño. Comemos en el Club en compañía de los agregados a la expedición, Sres. Aristiguieta, Recio y Olondris. La comida la costea la Institución donostiarra.

A las cuatro de la tarde entramos en el palacio de Miramar, los acordes del himno suenan por las avenidas reales, vamos a ser recibidos por S. M. la Reina D. María Cristina. Formados frente al hall del edificio, hacemos los honores correspondientes al aparecer la agusta señora, que nos manda avanzar hasta colocarnos a pocos metros de ella, los Infantes y la corte. Los Jefes, besan la mano de la Reina y del Príncipe a la par que contestan a las preguntas reales, para todos hay una interrogación y una sonrisa, Nos desean el más completo éxito. Desfilamos en columna de honor, tras un momento de vacilación al no entender la orden dada con el pito, para abreviar el desfile, se manda a la carrera. Hasta hora de partir, bajamos por la ciudad visitando el Museo Oceanográfico.

En un tren tranvía partimos a la frontera, los camaradas donostiarras nos aclaman, entre dos luces pasamos el Bidasoa; con un estruendoso ¡viva España! y cantando el himno, nos despedimos de la Patria que adivinamos en las luces de Irún rrabía. Emocionados, pasamos el momento. y Fuente

Descendemos en Hendaya y en fila india cruzamos la Aduana sin ser molestados por los gendarmes, un pequeño incidente nos detiene unos minutos, al fin un representante del Cónsul español, lo soluciona y nos acomodamos en los departamentos servados al efecto. A las nueve, hora francesa, emprendemos la marcha, cada cual cena de las provisiones que ha podido hacer en el viaje. El tren marcha cerca del mar pasamos Biarritz, la célebre playa veraniega. Largo rato hemos ido mirando los picos de la cordillera Pirináica, tras de los cuales dejamos nuestras afecciones más intimas. 

A las once llegamos a Bayona, los empleados comienzan a desenganchar coche, breve protesta de los Jefes de la expedición, pues el tren arranca; quedamos separados del Jefe superior y de los agregados.

Exploradores de España: Tropa de Talavera:

Vicente Hesse y José Corrochano SUBINSTRUCTORES

BOY SCOUTS JAMBOREE INTERNACIONAL OLYMPIA

(Memorias del Jamboree de Londres de 31 de Jullo a 7 de Agosto 1920).

(CONTINUACIÓN)

bóveda de cristal y hierro del circo, se reduce el alumbrado general, y envolvien donos en la manta que nos dieron y el capote reglamentario, conciliamos el sueño rendidos del viaje. Algunos Jefes duermen con nosotros.

tercero

Londres.

Aunque someramente, vamos a hacer una pequeña historia de esta inmensa ciudad, o por mejor decir, pequeño mundo, que según las últimas estadísticas, cuenta con diez millones de habitantes, trescientos cuarenta kilómetros cuadrados de superficie, ocho mil calles, que forman una longitud de cuatro mil ochocientos kilómetros y que tiene más habitantes que muchos Estados que ocupan extensos territorios. Los bretones fundaron un establecimiento en lo que hoy es Londres, pero no se han encontrado restos auténticos de aquella época, existiendo muchas dudas con res pecto al nombre mismo, que le hacen de rivar del antiguo celta-bretón Llyn-charco y Din-ciudad, fortaleza. Los galeses usa ron el nombre de Llundain, que también adoptaron los romanos además del de Lon dinium, mencionado por Tácito.

Primeramente no fué más que un agregado de chozas junto al río y en un terreno pantanoso y con bosques.

Los romanos aumentaron su importancia con su mercado, que fué muy concurrido, a murallando la ciudad, y habiendo existido vestigios de ello, hasta época relativamente reciente, en London Vall.

Sufrió varias incursiones de Boadicea, reina bretona y de Allectus; sirvió de cuartel general a Juliano el apóstata y Valentiniano, en su campaña contra los pictos y escotos.

En el siglo v, por la evacuación de los ro manos, no se sabe la suerte que cupo a la ciudad, hablando muy poco también las crónicas sajonas. En esta época, sigio IX, se construyó la Iglesia de San Pablo. Los di namarqueses en 851 saquearon y quemaron la urbe, la cual fué restituida  a sus habitan tes por el Rey Alfredo en 886, apareciendo por esta época, fundada la abadía de West minster, y creciendo en importancia el puerto y el comercio.

Para defenderse de los normandos se levantó una ciudadela, concediendo Guillermo el Conquistador una carta municipal a sus moradores sucediéndose después esta clase de privilegios, aunque fueran bien poco respetados. En el reinado de Enrique II seempezó la construcción del puente London Bridge y la Iglesia del Temple. Sufrió va rios incendios, ordenándose que para evi tarlos tuvieran las casas una cerca de piedra. Juan Sin Tierra confirmó en su famosa carta los antiguos privilegios. En 1285 se pro veyó por primera vez de agua por medio de la canalización. Con la insurrección de Jack Cade en 1450, sufrió muchos incendios.


BP es nombrado Jefe Scout del Mundo. 

Los primeros planos de ella empiezan en la época de los Tudor; y es digno de recordar la proclama de Enrique VIII para con servar las perdices, faisanes y garzas desde su palacio de Westminster a los campos de Islington. La población contribuyó con grandes donativos a la defensa del reino contra los ataques de la Invencible, comenzando desde entonces la época de florecimiento. Por entonces el pueblo lodinense sufrió varias restricciones para edificar, pues las epidemias, entre ellas las del año 1564-65, produjeron considerables estragos. Un incendio destruyó gran parte de la población obligando al reedificar la ciudad según los planos de Cristóbal Wren, a dejar las calles con amplitud empleando desde entonces el ladrillo y la piedra como elemento de construcción. Las edificaciones adquirieron desde Roberto Adam el sistema de MANSIONES, reuniendo varias casas en un solo edificio.

Desde comienzos del siglo XIX se suceden las reformas y adelantos en la capital in glesa, reedificándose la Bolsa y el Parlamento, celebrándose desde entonces varias exposiciones y sin número de tratados.

Ultimamente fué objeto de varios ataques por los zepelines y aviones alemanes, los cuales causaron diversos daños.
Debido a la extensión tan grande que cuenta, había de tener un sitio céntrico que al mismo tiempo fuese equidistante de los demás de la ciudad. Este sitio es la City o corazón de Londres, llamada también City Proper, formando un condado independiente bajo la jurisdicción del Lord Mayor. Está situado a la orilla Norte del Támesis, dedi cándose a comercio y centros bancarios, a causa de la elevación de precios en ese lugar. Aparte de este condado independien te, existen veintiocho burgos metropolitanos más, siendo de recordar el barrio aristo crático o West End, el de Woolwinch donde existen fábricas, la Academia y la Rotunda lugar de las reuniones elegantes, Clerken vel centro de los relojeros, Paternoster Row barrio de las librerías e imprentas, etc..... La febril actividad que existe, puede observarse en sus subterráneos cruzados en todas direcciones por Metropolitanos, (Un derground) que enlazan con los ferrocarriles de la superficie, teniendo unas trescientas estaciones para facilitar las comunicaciones y transportando su incalculable número de trenes más de tres millones de personas al día. Puede decirse que otro Londres tan agitado como en la superficie se encuentra a pocos metros por bajo del suelo.

Las calles son amplias, rectas en su mayoría, cubiertas con árboles y las casas muchas de ellas, con un jardicito a la entrada. El suelo está adoquinado con pequeños trozos de madera, alquitranada, no circulando para no entorpecer la febril actividad, ningún tranvía y estando sustituído este medio de locomoción por líneas de camiones automóviles (autobuses). La limpieza es exquisita y el riego los días que no llueve, constante. Los periódicos no se vocean para no molestar ni entorpecer el tránsito. La policía regula el tráfico rodado en los cruces y auxilia al transeunte para atravesar las calles suspendiendo la circolación. La gente camina deprisa y sin preocuparse del que pasa a su lado, la mujer marcha generalmente sola sin ser molestada. Por la noche las calles principales se encuentran iluminadas con bombillas eléctricas y arcos voltáicos. 
En pocas palabras, puede decirse que la ciudad modelo por reunir las condiciones de orden, higiene y actividad que el siglo en que nos encontramos requiere.

26 DE JULIO

Después de una noche bastante intranquila por la novedad de la cama y el frío  de la madrugada, a la seis nos despierta un  toque de corneta, medio desnudos vamos a los lavabos, que están en la planta baja del edificio, nuestro aseo es minicioso pues hay que quitarse los vestigios del viaje. 
 A continuación limpiamos el departamento, y racionados a capricho del azúcar del que éramos portadores, bajamos en formación al comedor a tomar vez para desayuno, que consiste en pescado ahumado, tazón de té y pan, manteca y mermelada en abundancia. Sin escrúpulo ingerimos los citados alimentos, y detenidamente nos ‎‫dedicamos a ver el edificio. Está destinado a exhibiciones deportivas, gimnásticas y ecuestres, ejecutadas por soldados, concursos de diversas especies
 Exploradores de España: Tropa de Talavera:

Vicente Hesse y José Corrochano SUBINSTRUCTORES

            BOY SCOUTS INTERNACIONAL JAMBOREE OLYMPIA

(Memorias del Jamboree de Londres de 31 de Julio a 7 de Agosto 1920).

(CONTINUACIÓN)

y exposiciones. Ultimamente se ha celebrado una de aeroplanos, inaugurada por nuestro Presidente de honor S. M. el Rey: En las localidades, que ocupan tres lados de la nave, hay lugar para once mil espectadores, el lado libre queda para escenario. La pista mide unos doscientos cincuenta metros. En la parte baja y correspondiente a los lados del edificio, se instalan diversas tiendas de objetos escultistas, bares, limpiabotas, restauranes y almacenes de efectos pertenecientes a los allí reunidos. En un lugar aparte, se montan las instalaciones para la exposición de trabajos escultistas y una imprenta para el periódico The Scout, que hecho por Exploradores, sale diariamente. En las galerías laterales se encuentran los departamentos de bastidores de arpillera en que dormimos.

Una nube de obreros acondiciona la pista y arma las gradas de los espectadores, formadas por tablones y tubos de hierro. El alumbrado está montado en inmensas pantallas, que alumbran la pista sin molestar a los espectadores.

A las doce, formamos otra vez para la comida, que esperamos sea más sólida que todos los menús precedentes, provistos de un tiket que entregamos a la entrada, pasa más al comedor para ingerir un trozo de pastel de carne insípida o picante y un postre de dulce. El pan es bastante escase, sustituyendo su falta por patatas cocidas y guisantes; para bebida, grandes jarros de water (agua). Cuando llegamos a nuestro departamento, algo pudimos encontrar aún en nuestros morrales.

En libertad, dentro del edificio, empezamos a confraternizar con nuestros compañeros los scouts de diversos países utilizando el francés, el inglés, que saben algunos, y el expresivo lenguaje mímico, no obstante lo cual, pasamos serias dificultades para entendernos. Conocemos al subinstructor de Barcelona, Florencio Pons García, que teniendo que residir en Londres para perfeccionar sus conocimientos profe sionales, forma parte de la institución in glesa como Rover scout (explorador libre). Pronto sinpatizamos, y como habla inglés, nos saca de múltiples apuros. También un instructor inglés chapurrea algo nuestro idioma, pero de manera tan imperfecta, que difícilmente nos entendemos.

A las cuatro tomamos el té con su correspondiente pan, manteca y mermelada, a las ocho cenamos lo mismo que el día anterior. En la cantina tomamos algunos bollos y pasteles.




decir reunión de todos, afirmación de los métodos escultistas.

Una verdadera Babel es el Olympia, notamos sin embargo la ausencia de los representantes de los imperios centrales. Polonia no asiste por las críticas circunstancias que atraviesa el país por la guerra con Rusia.

A la hora acostumbrada, nos recogemos en nuestros pabellones, sobre los que ondea la bandera nacional, que izamos y arriamos con los honores correspondientes.

27 DE JULIO

Antes que el día anterior, nos levantamos y efectuamos nuestro aseo y limpieza del departamento, pues según nos habían prevenido, íbamos a salir de visitas por la cuidad.

A las nueve en punto de la mañana, nos encontramos todos los contingentes formados en el patio del Olympia. Los españoles, al lado de los suecos y siameses, ocupamos los automóviles inspeccionados por el staff, y por las calles de Kensington, Knighs bridge, Grovesnor Place y Victoria Street, llegamos a la Plaza del Parlamento, y rápidamente descendimos de los autobuses, formando por el orden prescripto al lado de la estatua ecuestre de Ricardo Corazón de León, Monarca inglés, célebre por su in tervención en las Cruzadas. El clima de Londres hacía de las suyas y desencade naba sobre nosotros un fuerte aguacero mientras esperábamos la salida de los scouts de otras naciones para visitar el edificio. Nos pusimos los capotes y nos refugiamos aproximándonos al chaflán que hace West minster hall, pues la lluvia venía dirección Norte.

Al fin nos llegó nuestro turno y entramos por la escalera del pórtico de San Esteban, o pórtico normando, por grupos de naciones: un empleado va explicando, en inglés, las curiosidades del edificio, nuestro Secretario-intérprete Sr. Casas, traduce al español lo que dice el cicerone, y nosotros, con la rapidez que permiten nuestros lápices tomamos las siguientes notas: Este. palacio ocupa el lugar de otro que fué destruído por el fuego en 1834. Comenzó su reconstrucción en 1840, según los planos de Charles Barry, y es de estilo gótico, terciario llamado tudor o perpendicular, la piedra es dolomitica, y dice costó cerca de tres millones de libras esterlinas los trabajos de reconstrucción. Su fachada Este da al Támesis, y tiene una terraza con estatuas de Reyes de Inglaterra. Entre sus varias torres, citaremos la del reloj o de San Esteban, con una altura de 97 metros, que termina al Norte del edificio, la central que tiene 91 metros y la torre Victoria que es la más elevada, pues alcanza la altura de 103 metros. 
El reloj tiene una campana enorme que pesa 260 quintales, construída por Benjamín Hall, que el pueblo llama el gordo Benjamín o Big Ben, y que se oye en una gran parte de la ciudad los días de buen tiempo. Este palacio, suntuoso en el exterior, no lo es menos interiormente, y está muy de acuerdo su estilo con el alto fin para que es empleado. A la izquierda del pórtico en que estamos, se abre la suntuosa nave de Westminster Hall, que es parte del antiguo palacio fundado por los Reyes anglosajones, también fue destruido por el fuego y reconstruido. En este salón, cuyo techo no está sostenido por columnas, fueron destronados algunos Reyes, condenado a muerte Carlos I, el Canciller Moro y varios conspiradores y Virreyes, y fue el lugar donde residieron los primeros Parlamentos ingleses. Actualmente está en reparación, por lo cual sólo le vimos desde la puerta.

De aquí pasamos al Vestuario del Rey, con ricos tallados en madera y frescos de Dyce representando las virtudes caballeres cas según la leyenda del Rey Arturo, luego a la Galería Real con dos frescos de Ma clise representando la muerte de Nelson en la batalla de Trafalgar y la entrevista de Blücher y Wellington después de Walerloo. Luego a la Sala del Príncipe, decorada estilo medioeval y con varios grupos escultóricos y escudos de armas de Inglaterra, Escocia e Irlanda, retratos y preciosas vidrieras. Pasamos al salón central (Central Hall) de forma octogonal, la bóveda adornada con mosaico de vidrio de Venecia representando las armas inglesas. Entre las muchas estatuas de hombres de Estado, Granville, Glasdtone y otros. En el pavimento, una inscripción en latín de la Vulgata que dice: «Si Dios no guarda el edificio aquellos que lo construyeron habrán trabajado en vano». De este gran salón tomamos un corredor que se abre a la izquierda y que conduce a la Cámara de los Comunes dejando toda la parte de la derecha que es destinada a los Pares, por encontrarse éstos en sesión dilucidando el arduo problema de la intervención del Reino Unido en los asuntos de Rusia. Este corredor está decorado con frescos de la historia de Inglaterra y conduce al Vestíbulo de dicha Cámara llamada en inglés House of Commons, la cual está revestida de roble tallado aunque con menos riqueza que en la Cámara de los Pares, el techo primitivo, se cambió por otro para la mejor ventilación e iluminación de la sala. Tiene doce ventanas con los escudos de diferentes ciudades inglesas que tienen representación en la cámara. El sitio del Presidente tiene enfrente un diván llamado el saco de lana del Canciller. Los bancos de la derecha son los de los ministeriales y los de la izquierda los de la oposición. Delante de la mesa del Presidente la de los Secretarios con una disposión especial para colocar las mazas durante las sesiones. En el otro extremo del salón, la barra, la galería del público y tribunas para los periodistas y mujeres. Detrás de la Cámara dos habitaciones para las votaciones, comedor para los Comunes con un aparato eléctrico que permite a los comensales estar comiendo y saber con cinco minutos de antelación, cuándo les toca usar de la palabra.

En la biblioteca de esta Cámara hay depositada multitud de curiosidades, entre ellas libros de actas de tiempo de Cromwel, autó. grafos de Monarcas y las llaves de la famosa conjuración para volar el Parlamento.

Con esto terminamos nuestra visita, salimos a la calle donde la lluvia continuaba aún y con la bandera desplegada fuimos al Guildhall o Casas Consistoriales de la City donde después de unas palabras del Lord Mayor y primeras Autoridades, tomamos el lunch en el gran salón de estilo gótico, adornados con banderas de los ejércitos aliados y estatuas en mármol blanco de lord Chatham, Wellington, Nelson y Wi lliams Pitt. Durante este acto un sexteto ejecutó un escogido repertorio. Bajamos a la cripta que es lo que queda del primitivo Guildhall donde hay instalado un museo que contiene antigüedades romanas y anglosajonas como vasijas, flechas, anzuelos y otras curiosidades encontradas en el Támesis, sarcófagos y relojes antiguos, cerámica y llaves de las puertas. De allí se sale a la Biblioteca municipal, llena de lectores, y a una galería donde están todos los diarios colgados de una percha para que puedan leerse gratuitamente. Salimos al exterior y por diversas calles y a los acordes del himno nos encaminamos a la Torre de Londres (The Tower) que está rodeada de jardines y tiene un muelle sobre el río con una batería de cañones de diversas épocas y modelos.

Entramos por la Puerta de los Leones (Lions Gate), viendo a la izquierda un cañón regalado por el Sultán de Turquía, Abdul Medjid Kan, a los Reyes de Inglaterra.

Es un sombrío conjunto de construcciones irregulares, torres y edificios cercados de un muro aspillerado y de un foso en seco. Al lado de esta masa de edificios hay un puente llamado de la Torre o Tower Bridge, construido por H. Jones y J. W. Barry en estilo gótico y de 805 metros de largo, se abre para dejar paso a los buques. Estos edificios sirvieron de Palacio, arsenal y prisión de Estado a más de ser la fortaleza de la ciudad. Hoy día sirve para aloja miento de soldados y custodia de las joyas de la corona. Dicen que en el mismo sitio hubo una fortaleza romana pero la construcción más antigua que es la torre Blanca
(White Tower) se edificó por orden de Guillermo el Conquistador en 1078, bajo la dirección de Gandolfo, Obispo de Rochester.

Fuimos entrando por naciones, y cuando nos correspondía el turno, un guardián de la torre o Beef-eaters, comedor de bueyes como el vulgo los apellida, vestido de un traje negro con vivos rojos (uniforme de tiempo de Eduardo VI) nos hacía entrar por Midle tower donde está el cuerpo de guardia y arranca el foso. Por un puente de piedra se pasa al recinto y después de atravesar varios jardines con cañones de la guerra europea, llegamos a la explanada central rodeada de cuarteles (Wartelóo Barracks) y en cuyo centro se halla la Torre Blanca.

En este recinto está hoy la Real Arme y tiene varios pisos con armas, armadurías y trofeos de distintas épocas. Entre lo más notable señalaremos un uniforme de Wellington, varias espadas de lord Kitche ner, armaduras de Carlos II, Enrique VII y otros Monarcas, hacha y tajo en que fueron decapitados tres nobles escoceses, alabar das españolas de tiempos de Fernando VII, pedazo de quilla del navío Royal George y del Marie Rose, cañones, armas de fuego y blancas. En el piso bajo existe la Sala del Tormento con potro, grillos y otros instrumentos de tortura. Pasamos a la Capilla de San Pedro Advíncula.

Fue construida por Enrique II y restaurada en 1877; de estilo gótico, al lado de un pequeño cementerio donde fueron inhumados, sin ceremonia alguna, Ana Bolena, Tomás Moro, Cromwell, Margarita Pole, Salisbury y otros decapitados en la Torre juntamente con varios que fueron envenenados o murieron en prisión. Al salir de este lugar pasamos por el sitio que ocupaba el patíbulo, cercado por cadenas y nos dirigimos a la Torre Beauchamp que tiene tres pisos a los cuales se sube por una escalera de caracol estrechísima, en las paredes varios dibujos hechos por los prisioneros en las rocas de las paredes entre ellos uno muy curioso de Tomás Moro. Están preservados de la curiosidad tentacular de los visitantes, por medio de marcos de cristal. Abandonamos tan lúgubre mansión y a la Torre llamada de la Sangre en la que fuimos Gloucester (más tarde Ricardo III) mató a al mohadazos a Eduardo II y su hermano el Duque de Yor, de allí pasamos a la Torre de Wakecfield que es donde se custodian las joyas de la corona.

Este inmenso tesoro se encuentra en una vitrina de grueso cristal de roca con una doble verja de hierro. Las principales piezas son: Corona de Carlos II, de la protegido Reina Victoria, con 2.818 diamantes, rubí del Príncipe Negro, regalo de Pedro el de Castilla, el diamante Cullinan, encontrado en el Transwaal, Eduardo, de oro macizo cuarenta kilos de peso. También está all el cetro de San y diamantes, la vajilla real usada en el banquete de Victoria de 1918 y que fue transportada en tren especial, también hay diversas de la joyas y atributos reales de las órdenes Jarretiera, San Miguel, Baños, Cardo, etc. Vimos después la puerta de los Traidores, por la cual entraban los prisioneros de Estado y que da al Támesis. Verdaderamente emocionados salimos


ante el día no han cesado de llegar

Exploradores de España: Tropa de Talavera:

Vicente Hesse y José Corrochano SUBINSTRUCTORES

                             BOY SCOUTS INTERNACIONAL JAMBOREE OLYMPIA



(Memorias del Jamboree de Londres de 31 de Jullo a 7 de Agosto 1920).

(CONTINUACIÓN)

del recinto: ¡Tal es el número de leyendas y tradiciones trágicas que encierra! A la puerta nos esperaban los autobuses

que nos condujeron al circo. Es nuestra primera ocupación despojarnos del poncho y ponerle estirado para que se seque, después entramos a tomar el te.

Subimos a la cantina, amplio salón con mesas para escribir y bar, y mezclados entre los scouts de diferentes naciones nos dedicamos a repasar nuestras Memorias, a escribir a la familia y a inquirir del encargado del correo si tenemos carta. Otros charlan con los italianos, franceses, portugueses y belgas.

Cenamos a las ocho, a la diez en punto se toca silencio cesando la actividad en el interior del Olympia>.
28 DE JULIO.

A imitación de las demás tropas, dedicamos la mañana a entrenarnos en diferentes movimientos que efectuamos en una calle cercana, bajo la dirección del Jefe de Tropa. Comimos y en seguida nos preparamos, pues íbamos a visitar el Palacio de Cristal

(Crystal Palace).

Acomodados en los automóviles llegamos a la Estación Victoria, donde en tren especial nos condujeron a la que tiene este edificio construido en 1854 según los planos de José Paxton con los materiales sobrantes de la Exposición de 1851.

Es de cristal y hierro, antes de la guerra estaba destinado a Exposición de obras artísticas de todas las Naciones y tenía un lugar destinado a Aquarium. Sus diversas salas ornamentadas con los estilos pompeyano, egipcio, griego y de la Alhambra y entre sus extensos jardines de estilo italiano e inglés, se verificaban partidos de foot-ball y otros deportes.

Hoy es el Museo de la Guerra y está dividido en las siguientes secciones:

Sección de la Marina: Con recuerdos de los combates de Jutlandia, Dogger Bank y. otros, periscopios de submarinos, minas, torpedos y recuerdos de las expediciones a Ostende y Zeebrugge, bandera del almirante Beatty, restos del combate de Coronel y otros varios. En esta sección hay una parte sanitaria referente a buques hospitales, camillas y botiquines usados en la guerra marítima.

Sección del Ejército: Contiene modelos de fusiles, cascos y uniformes, cañones, bombas, ametralladoras y otros diversos trofeos de todos los frentes tomados al enemigo. También tiene su departamento sanitario con carros y camiones ambulancias, refugios para heridos, botiquines y paquetes de provisiones para los prisioneros. Hay un departamento especial destinado a miss Cavell y a los diversos servicios prestados por los Cuerpos auxiliares femeninos, en la campaña.

Sección de Aeronáutica: En la que se ven toda clase de aeroplanos y globos enemigos, entre ellos uno de aluminio, motores, bar quillas de zepelines y uniformes de aviado res heroicos tanto aliados como enemigos. Cada una de estas secciones tiene su departamento fotográfico donde pueden verse las escenas de la vida de campaña, algunas ampliadas a tamaño natural, también en este mismo lugar hay cuadros al óleo de asuntos de la guerra.

En el crucero central de este inmenso edificio, está el lugar para los conciertos llamado orquesta Handel donde una banda militar distrae a la concurrencia mientras se toma el te. Nosotros previamente provistos de un tiket especial, tomamos asiento en un lugar determinado admirando el gran cañón situado en el centro de la nave, ornada de banderas aliadas, mientras, saboreamos el bermejo líquido, las pasta y los delicados bocadillos (sanwhis).

A las cinco y cuarenta y cinco, nos encontrábamos en nuestro alojamiento y por el agregado de nuestro Consejo nos enteramos de haberse celebrado la primera reunión de Jefes en el Hall del Olympias. De dicho acto nos facilita el siguiente extracto:

Reunidos los representantes de veintidós naciones bajo la presidencia del General Baden Powell, sentado detrás de una mesa de campaña, se abre la sesión. Nuestro fundador pide la unión y fraternidad verdadera de los allí reunidos después de saludarles. Grecia dice que la Institución es necesaria para que uniendo los altos con los bajos se evite el bolcheviquismo, propone se forme un Comité escultista internacional. El Secretario del Jamboree Mr. Martín, opina que la Conferencia Internacional debe reunirse cada dos años en diferente nación y tener un Comité ejecutivo, siendo conveniente señalar dónde y cuándo será la próxima Asamblea. Hace ver el encanto de esta reunión de muchachos de veintidós naciones tan amigos y sin queja alguna y pide que sea así siempre, que la unión de sus manos (marca el apretón de manos) sea la unión de sus corazones. Suiza propone se edite un periódico internacional. El representante de los belgas (escuela de B. Powell) dice que debe determinarse bien la cuestión religiosa, produciéndose por este motivo viva discusión, que corta el Secretario. Concretando, se acuerda la formación de un Comité internacional, y que éste se reúna cada dos años. Se deja para la próxima reunión la cuestión de la cuota que cada nación debe pagar para el sostenimiento del citado Comité. El representante de los Estados Unidos entrega un diploma al Chief Scout.

Con estas notas terminamos el día sin ninguna otra cosa digna de mención.

29 DE JULIO.

Acompañados de ligera llovizna salimos en dirección del parque llamado Hyde Park donde efectuamos diversos ejercicios gimnásticos en presencia de los paseantes.

Este jardín ocupa una extensión de 158 hectáreas y está unido a los de Kensington. Su terreno perteneció a los abades de Westminster, Enrique VII lo destinó para la caza del corzo y del gamo, habiendo sido teatro de muchos duelos. Las Reinas Ana y Catalina, esposa de Jorge II, lo embellecieron grandemente. Posee varios monumentos y estatuas, entre los primeros, el Alberto Memorial, la puerta de Hyde Park Corner y el Marble Arch o Arço de Triunfo. Entre las segundas, las de Guillermo III, Reina Victoria, Doctor Jenner, explorador Speke Wellington y lor Bayron. En medio del parque, y separándole de los jardines de está el extenso lago denominado la Serpentina, por el cual se patina en invierno y se a ciertas horas en el verano. Alrededor permite bañarse están los lugares predilectos del público. Este parque está ornado de preciosos jardines, muy concurridos en primavera y verano, y en él tienen lugar a veces reuniones y meetings políticos. De aquí al Olympia, pues es la hora de comer.

En este día comenzamos a poner la exposición de trabajos manuales bajo la dirección de los instructores agregados señores Arderius, González y Hesse.

Se desembalaron las cajas en que venían, y sufrimos un verdadero desencanto, pues indudablemente, por deficiencias de envalaje, venían muy deteriorados la mayor

nuestro, presentan los carnets de identidad que usan. Chile habla también sobre el asunto de evitar suplantaciones y al fin se acuerda que el scout que vaya a país extranjero, lleve un documento especial que lo acredite.

Terminadas nuestras notas, despachamos la correspondencia dando lugar preferente a la de nuestros compañeros talaveranos, acampados en el Piélago (Sierra de San Vicente) de los que hemos tenido la satisfacción de recibir carta. De la cantina donde efectuamos estas cosas marchamos a dormir.

30 DE JULIO.

A primera hora nos comunican que aquella tarde es el ensayo general de las exhibiciones del «Olympia. Salimos a una calle . cercana al circo para ensayar los ejercicios que efectuaremos en la pista, caso de llegar a actuar, pues por causas inexplicables nadie de la representación española sabe aún lo que vamos a hacer.

Comemos preocupados con el temor de nuestra salida, que no sabemos qué efecto producirá al público londinense. Inquietos esperamos la hora y el momento; a las dos y media, hora prevenida, estamos como las demás tropas formados ante nuestro pabellón y nos colocamos entre Suecia y Siam pues el desfile es por orden alfabético. Nuestra impaciencia aumenta. La banda y representación escocesa con todas las banderas de Escocia, rompe la marcha y nuestra actuación llega; con la bandera desplegada, alineados correctamente y llevando el paso con uniformidad desfilamos los españoles gallardamente. Cada cual pone de su parte lo que puede y con toda la marcialidad posible pasamos delante del palco presidencial donde el fundador con el Duque. de Connaugt y otros altos miembros de la institución, presencia el desfile saludando militarmente cuando rendimos nuestra en seña; a nuestro paso acompañan los aplausos. de los invitados al acto, copiosísimos al paso de los emblemas aliados. Al romper filas estamos emocionados pues han sonado también los aplausos en nuestros oídos que nos invade una alegría indescriptible, en ella hemos recordado a la Patria querida y lejana y mentalmente la hemos ofrecido estos aplausos de cariñosa acogida del pueblo londinense. El corazón agitado no nos permite pronunciar palabra.

Mientras, en la pista, tienen lugar diferentes concursos. Uno de ellos, el primero, fué el del tiro de la cuerda luchando noruegos y franceses, venciendo los noruegos después de fuerte resistencia. Tras alguna indecisión en las primeras arrancadas, Gibraltar vence a un equipo inglés y nos llega a nosotros el turno, no sin antes tener que abandonar la pista para mudarnos de calzado, pues la lucha es con zapatillas y no con botas. Sin la práctica suficiente y la prepación necesaria, luchamos con un equipo escocés. La pugna produce sensación, pues las fuerzas están equilibradas. Ligeras oscilaciones, arrancadas buenas, resistidas por los contrarios, esfuerzos inauditos, esa fué la contienda que aquellos momentos se desarrollaba. Nuestro capitán, Burges, anima a los once camaradas que en sus rostros encarnados y contraídos demuestran el es fuerzo. La cuerda cruje pero el fiel está en el centro, nuestros esfuerzos no aunados son vencidos, cambiando de lugar tornamos a la lucha con más ahinco pero sin saber la causa, el pitido del árbitro suena y somos declarados vencidos estando el fiel de la cuerda a nuestro lado. La lucha ha sido noble para ambas parte, solo la actuación del árbitro nos ha parecido un tanto in teresada.

Una nutrida salva de aplausos resuena en  la amplia bóveda que se mezcla con las arras y guasques de escoceses y españoles. El torneo ha sido reñido, nos lo demuestran el sin número de gritos, imitando a los salvajes, que escuchamos.

Contrariados salimos de la pista, nuestros compañeros salen al encuentro y participan de la de la derrota.

Después de las eliminatorias del tiro de la cuerda, los scouts de difentes países llenan el programa con varios ejercicios, las tropas inglesas representan comedias de la Génesis del escultismo y ejercicios del salvamento, incendios y minas tomando parte en ellos los exploradores marítimos y terrestres (sea scout), los suecos practican movimientos de gimnasia rítmica, los no ruegos maniobras con los carros de grupo, los americanos aparte de sus representaciones de la vida en las praderas, exhiben su magnífica banda de música, los suizos hacen curiosas prácticas sanitarias, y últimamente los rovers o exploradores libres construyen puentes y pasarelas. Los Wolfs Cubs en número considerable, representan una pequeña comedia inspirada, en Ruyard Kipling. Holandeses, griegos, rumanos y escoses presentan un escogido repertorio de danzas de sus respectivos países, siendo todos los ejercicios interesantes y muy aplaudidos por el público, que sigue atentamente el desarrollo del programa, menu. dando los aplausos y manifestaciones de entusiasmo. Para el mayor efecto de las prácticas marítimas, se efectúan en un galeón simulado, de las terrestres en una selva que tiene una cabaña y árboles corpulentos.

Con todos estos ejercicios el tiempo para repentinamente y cuando queremos darnos cuenta es la hora de cenar, termina el es pectáculo, el público que invade el circo sale por las puertas laterales, el alumbrado se reduce el edificio. y la calma y el silencio invaden

31 DE JULIO.

Efectuamos las operaciones propias de la mañana, las tropas extranjeras con sus jefes a la cabeza se dedican a entrenarse en los ejercicios que han de efectuar por la tarde, los instructores ultiman los detalles con esmero, pues no se admite su presencia en las exhibiciones escultistas. Nosotros como no vamos a actuar tenemos la mañana libre, y después de la inauguración del Jamboree, para el público efectuada por nuestro fun dador y del desfile nos vamos, particular mente, a visitar el Jardín Zoológico.

Está instalado en la parte Norte del ex tenso parque llamado Regent's Park, está rodeado por las calles Alber Road, l'rimero Hill, y atravesado por el canal de Regent y por la calle Outer Circle. Algún trabajo nos costó llegar a él puesto que instalado en una parte del citado parque, casi tuvimos que rodearle para dar con la entrada. Al fin atravesamos el canal y dejando a izquierda un extenso campo lleno de barracones, en tramos en él previa la adquisión de un billete especial que nos costó un shilling. Esta gran colección zoológica consta de cerca de 2.500 animales, de ellos 790 mamíferos y 1.515 aves, agrupados por especies en pabellones aislados. Lo primero que visitamos, por ser lo que antes se presentó a nuestra vista, fué el departamento de reptiles o Reptile, House, donde en acuarios, vimos diversas especiVitrinas animales que viven en el agua, llamándonos mucho la atención la extensa colección de estos oficios y saurios. En el centro de este pa bellón que se mantiene a temperatura constante para que sus habitantes puedan vivir, se encuentran tres estanques, en los cuales hay cocodrilos, caimanes y gaviales, siendo el mayor de estos animales, de unos tres metros de largo. Permanecían aletargados, y separados del contacto con el público por una espesa reja curvada. Al lado de este pabellón, la enfermería de los animales, y el departamento de las tortugas, de aquí visitamos las instalaciones de los leones, antilopes, búfalos, bisontes feros, como lobos, zorros, hienas y chacales pequeños mamí completísimas y magníficamente instaladas El local ocupado por los monos es extenso y siempre está lleno de espectadores que se divierten con estos animales, a la manera de los visitantes de la casa de fieras del Retiro, en la villa y corte. En estanques aparentes al caso, están los lobos y.leones de mar en compañía de las focas y diversas aves marinas. Cerca de allí y con una disposición especial, que permite a los visitantes de los objetos. Daba verdadera lástima ver hechos mil pedazos algunos cacharros de Granada y Talavera, destrozados interesantes trabajos en cartón y madera, y finalmente, deshechas las colecciones de insectos que tantos desvelos costó reunir. Como pudimos, fuimos sacando todo y colocándolo en el lugar que nos habían designado, situado detrás de la pista del circo, con entera independencia de los demás servicios. En este departamento hay unas plataformas de madera, donde se agrupan las exposiciones de trabajos manuales de los diversos países y frente a ella, una de mina de carbón de los exploradores del país de Gales. En el lugar destinado a España, está situado entre los franceses y los suecos. Estos últimos tienen trabajos consistentes la cabeza a los norteamericanos. Pasamos por Bird Cage Walk, Constitutión Hill y penetramos en Hyde Park, frente al monumento al Principe Alberto, salimos después a la inmensa calle de Kensington, y al cabo de hora y media entramos en el Olympia. sin nuestro jefe que en Hyde Park Corner se retira indispuesto.

A los lados de las calles un gentio inmenso presencia el desfile, y las aclamaciones numerosas nos enardecen de tal modo que marchamos correctamente alineados y sin perder el paso durante todo el tiempo. El sol presta lucidez al acto, pues se dejó ver durante todo el día hasta tal punto, que descubrimos el sombrero de paja en algunos transeúntes.

          domingo 1 de agosto

El clima durante el jamboree: Agosto fue más seco, con una temperatura promedio de 14,3°C y un total de 38 mm de precipitación. [5]

Tema principal/actividad:
Servicio en Olympia London,
Misa mayor católica en la Catedral de Westminster,
Servicio en la Abadía de Westminster con posterior marcha y desfile nacional.

El domingo por la mañana hubo un servicio religioso en Olimpia. Para la ocasión se había construido una tribuna en medio de la arena y desde aquí el arzobispo de York pronunció su discurso. Al fondo estaban alineadas todas las banderas, unas 160 en total. Casi 20.000 scouts estaban sentados en el suelo y en las primeras filas de los bancos. También estuvo presente un numeroso público. Tocó una banda de exploradores. Después del discurso del Arzobispo, Baden-Powell recordó a los exploradores caídos en la guerra con un breve discurso, las banderas fueron arriadas lentamente mientras todos los exploradores inclinaban la cabeza en homenaje silencioso a sus hermanos caídos. Luego la mirada se volvió nuevamente hacia arriba: con la cabeza en alto y el ánimo en alto, debíamos continuar la lucha por nuestra gran causa común. Con "Dios salve a nuestro Rey" finalizó el momento solemne y conmovedor. Al mediodía tomamos el autobús hacia la Abadía de Westminster. El número de autobuses había aumentado a 40. Como era domingo y había tan poco tráfico en las calles, todos. Los autobuses podían ir uno detrás del otro, era un tren bastante largo. En la Abadía de Westminster nos alineamos para ir en procesión por las calles de regreso a Olimpia. Participaron: Estados Unidos, Bélgica, Chile, Checoslovaquia, Dinamarca, Francia. , Grecia, Holanda, Japón, Luxemburgo, Noruega, Portugal, Rumania, Serbia, Siam, España, Suecia, Nueva Gales del Sur, Natal, Cabo Good Haab, Transwaal, Malta, Nueva Zelanda, Malasia, Jamaica, India, Gibraltar. Canadá, Egipto y Australia - Que durante la marcha nos cruzamos con varios noruegos, pudimos escuchar exclamaciones emocionadas como: "¡Viva Noruega!". y "¡Hurra por Noruega!" Arne H. Lae [7] .

2 DE AGOSTO.

Día de descanso para nosotros, reduciéndose todas las novedades a los consabidos desfiles, y a preparar nuestra actuación de mañana. Los jefes ultiman nuestra visita a la Casa de España.

La mayor parte de la jornada la tenemos libre, vagando por el circo y calles adyacentes.

3 DE AGOSTO.

A las nueve de la mañana, los exploradores chilenos al mando del Vicepresidente del Directorio Nacional, D. Tomás de la Barra, se presentan en nuestro departamento para hacerse cargo de su bandera que en estos días hemos tenido depositada y llevado en los desfiles. Como la visita había sido previamente anunciada, les aguardamos formados y en esta misma posición escucha mos las palabras de agradecimiento del citado señor que tienen un gratísimo recuerdo para España la nación hidalga madre de auquella república. A ellas contesta el Jefe de tropas dando la bienvenida a los chilenos que han traído un viaje de treinta y cinco días de navegación, deseando la completa identificación de las dos representaciones de habla española, como principio de la confraternidad entre estos dos países en cuyas venas corre la misma sangre.

Nos victoreamos mutuamente y después de un sincero apretón de manos, marchan los chilenos a su departamento a depositar la bandera, nosotros quedamos en libertad, y a las once en punto, rehecha la formación, resuenan los acordes de la mancha real y presentamos bordones: son los honores que rendimos al embajador de España Sr. Merry del Val, que llega.

En compañía del Sr. Truchate y demás Jefes superiores revista el grupo, luego nos dirige la palabra, en la cual se advierte cierto dejo extranjero y habla de la abnegación, de la patria y del Rey. El Secretario general contesta brevemente y damos los vivas acostumbrados. Deshacemos el cuadro formado alrededor suyo y rompemos filas colocándose cada cual donde mejor puede para presenciar las eliminatorias de las carreras de obstáculos en las que toman parte nuestro equipo formado por Borges, Beltran y Duce del Consejo de Zaragoza. Consiste la prueba en recorrer dos veces la pista del circo, salvando los obstáculos siguientes: seto, torniquete, valla de tres metros de altura, paso de toneles y foso de agua.
Desde el primer momento domina el equipo español a los franceses y belgas con quienes corre y al fin entra en la meta in tegro, sin haber hecho ninguna falta, sacando más de media vuelta de ventaja. El triunfo es clamoroso, las hurras y víctores suenan por todas partes y nos disputamos el abrazar a los camaradas invadidos de un inmenso júbilo. Por esta causa prestamos poca atención a unas interesantes carreras de obstáculos con carros que se desaorllan en la pista.

En la comida se desborda nuestro júbilo. Después de ella, vamos en los automóviles a la special matineé en el Alhambra con que el Gobierno obsequia a los concurrentes al Jamboreé. Este teatro está construído en estilo árabe a imitación del edificio del mismo nombre existente en Granada. Previa la presentación de la entrada correspon diente, ocupamos nuestro asiento en dife rentes localidades.

El programa está constituído por diversos números de excéntricos musicales, malabaristas, troupe japonesa, prestidigita ción y diágolos cómicos, terminando el espectáculo con los acordes del «Cod save the King el himno nacional inglés, que escuchamos en pie.

El espectáculo nos ha entretenido a medias, pues el desconocimiento del idioma nos priva del principal placer de las diversiones de esta índole, el reir los chistes y payasadas.

A la hora de empezar las representaciones estábamos de vuelta, tomamos el te rápidamente y desfilamos por el circo: las localidades están todas ocupadas siendo el lleno imponente, hay gente hasta en los pasillos. Nos preparamos a actuar durante los veinte minutos que tenemos concedidos en uno de los lados de la pista en la que penetramos en columna de a acuatro; tomamos distancias para la gimnasia sueca y hacemos diferentes movimientos manda dos por medio del pito, en ello se nos va el tiempo; nos previenen que han pasado y terminamos con una salida a paso gimnástico que arranca algunos tibios aplausos, escasos en comparación con los que cose chan los demás, aunque hay que tener en cuenta la poca visualidad y aparato de nuestros ejercicios y que la escasez del tiempo nos ha impedido desarrollar la pirámide, espiral, círculo, juegos, cantos y carreras de relevo, que teníamos preparado. Con la superioridad que parece da el triunfo de nuestros corredores, cogimos la litera satisfechos del día. A ello unimos la satisfacción que nos produce la noticia de que nuestra exposición de trabajos obtiene más éxito cada día.

           
                             LaAcción(Madrid.1916) 5/8/1920 página 6

4 DE AGOSTO.

Teniendo libre la mañana decidimos ir a visitar el Museo Británico de universal renombre, así es que en compañía de los agregados Sres. Zamora, Olondris y Hesse, y de algunos exploradores de los Consejos que estos señores representan, nos dirigimos, plano en mano, al citado edificio al cual llegamos después de algunos ligeros incidentes por nuestro desconocimiento de las calles. Penetramos en él por la gran fachada que tiene un pórtico de columnas jónicas.

Este Museo en el estado en que se en cuentra hoy, se debe al Arquitecto sir Robert Smirke que lo construyó en 1855, si bien las obras fueron terminadas por su hermano Sydney, al tener que derribar, por ser ya insuficiente, el antiguo edificio en que estaba instalado.

El origen del Museo fué el legado hecho en 1700, por Jhon Cotton, consistente en una biblioteca, un monetario y una colección de medallas y objetos de arte. A partir de esta fecha el Estado adquirió las colecciones Sloane (1749), de diversos objetos, la Harley de manuscritos y la Hamilton de vasos antiguos, y esculturas (1772). En 1801, el Rey Jorge III donó una colección de antigüedades egipcias, después el Museo fué enriquecido con una colección de esculturas antiguas de Carlos Townley (1805), las es culturas griegas arrancadas del Paternon de lord Elgin (1810), la de medalla de Payne Knight, la de antiguedades asirias de Layard, y otras varias colecciones de ob jetos de diversos países, entre las que figura la titulada colección formulada por obras de arte del siglo XVI, reunida por el barón Fernando de Rothschild y le gada al Museo en 1898.

Para el régimen interior de visitantes está dividido en ocho secciones teniendo cada una un conservador y además un gabi nete de trabajo al lado, aparte de la gran sala de lectura con capacidad para 458 personas. Las secciones correspondientes a la Historia Natural están en el museo de South Kensington. La biblioteca tiene cerca de tres millones de libros, aumentándose cada año en cincuenta mil volúmenes aproximadamente pudiendo solo rivalizar con ella la Nacional de París.
En el gran vestíbulo hay estatuas de Shakespeare y el Duque de Marlborough y algunas esculturas búdicas, además varios apartados para el guardarropas y venta de reproducciones del museo.

Entramos en la bliblioteca donada por Grenville en 1847 en la cual admiramos, a través del cristal de las vitrinas, preciosos manuscritos con miniaturas de los siglos X al XVI clasificados por países, y diversos autógrafos de hombres célebres coleccio nados por años, entre ellos el acta de la ejecución de María Stuardo, autógrafos de Carlos V de España y Napoléon I, acusación de Carlos I y planos de la batalla de Trafalgar (1905) y del estado de la caballe ría antes de la batalla de Waterloo por Nelson y Wellington respectivamente, autó grafos de la Reina Victoria y fotografías de la Carta Magna (Constitución Inglesa). Vimos también autógrafos de Leonardo de Vinci, Miguel Angel, Tasso, y nuestro in mortal López de Vega Carpio fénix de los ingenios. Algunas vitrinas estaban vacías para ir colocando en ellas las nuevas adqui siciones, en otras colecciones de incunables, griegos, latinos y asirios, sobre papirus es, decir, en las primitivas hojas de papel.

De aquí pasamos a la Galería Romana, que contiene antigüedades de esta clase, halladas en Inglaterra, y una preciosa colección de bustos de Emperadores romanos, ciudadanos desconocidos y mujeres. Entre los más notables citaremos los de Julio César, Augusto, Vespasiano, Trajano, Adria no, Herennia, Etruscilla y Julia Paula, mujeres de trajano. A continuación de esta galería vienen tres salas de esculturas Greco-Romanas, donde admiramos varios bustos de Homero sátiros y bacantes, el famoso Apolo Citereo del templo de Cirene, Minerva, Hércules, Venus de Richmond, Mercurio y Ganimedes y el Águila.

Por una pequeña escalera, descendemos a la Cripta donde hay sarcófagos, ruedas de molinos romanos, cámaras sepulcrales y bajorrelieves con animales y atributos diversos.

Pasamos bastante deprisa, pues había que aprovechar el tiempo por las salas: Arcaica, que contiene antigüedades primitivas del Asia Menor y del Peloponeso, fijándonos en un bajorrelieve del monumento de las Furias. Vestíbulo griego, con la obra maestra Ceres sentada, llorando por su hija, encontrada en Cnido, de la época de Praxisteles y Scopas. De Efeso, que contiene los restos del famoso templo de Diana en esta ciudad, en las pilastras de las columnas, relieves representando las Nueve Musas; de Elgin, con sagrada a los restos de las esculturas Partenón de Atenas, construido por en tiempos de Pericles (año 434 a. en estilo dórico y destruido por del Actinos veneciano Morosino, que el 1687 bombar deó Atenas. de J. C el general ea Lord Elgin, Embajador de Inglaterra Constantinopla, se trajo esta colección en e año 1803 que posteriormente vendió al Estado. La mayoría de las esculturas de este templo, de inimitable perfección, fueron hechas por Phidias, aunque también hay quien las a sus res. En esta sala está, entre otras famosas discípulos y suceso obras de arte, el célebre friso que representa (13) FOLLETİN DE HERALDO DE TALAVERA».

Exploradores de España: Tropa de Talavera:

Vicente Hesse y José Corrochano

SUBINSTRUCTORES

BOY SCOUTS INTERNACIONAL JAMBOREE OLYMPIA

(Memorias del Jamboree de Londres de 31 de Julio a 7 de Agosto 1920).

(CONTINUACIÓN)

A las nueve y treinta y cinco de la mañana, salimos del circo y en la próxima estación de Adidson Road, tomamos siempre por contingentes, el tren especial que había de conducirnos a la histórica ciudad de Winsord. Colocados por patrullas en los vagones, fuimos contemplando el bello paisaje que se nos ofrecía a nuestros ojos, vimos el extenso parque de Richmod en medio del cual se veían ondear algunas banderas inglesas y norteamericanas procedentes del campamento de scouts que existe en dicho lugar, atravesamos el Támesis, después por un magnífico paente y en breve tiempo nos encontramos a la vista del castillo que rodeado de árboles aparecía en una elevada colina. Pasamos de nuevo el Tamesis entrando en la gran estación construida en 1895 a los cuarenta y cinco minutos de marcha. Por grupos y guiados por los instructores ingleses, entramos en el castillo por la puerta Normanda (Normand Gateway) cerca de la cual se deja la torre redonda que fue antiguamente prisión de Estado y dicen que allí pasó Ana Bolena su última noche. Este castillo, cercado de una gran muralla de piedra, tiene el aspecto severo y sombrío de esta clase de construcciones, perteneció a Eduardo el Confesor que lo cedió a los monjes de Westminter; Guillermo el Conquistador se lo compró para hacer un fuerte que fueron ampliando sus sucesores. Eduardo III lo reformó y por último Jorge IV inició la forma que hoy tiene, según los planos de Sir Jeffrey Wyattille no acabándose las obras hasta el reinado de la Reina Victoria.

Hoy en día es una de las mejores residencias reales. Se compone de dos cuerpos de edificios llamados Upper Ward y Lower Ward y en medio de ellos, la torre redonda desde la cual se ven doce condados. En dicha fortaleza se conserva una campana procedente de Sebastopol. Las escaleras de esta mansión están dominadas por antiguos Comenzamos nuestra visita por el Upper Ward, que es donde están las habitaciones destinadas a los soberanos extranjeros en sus visitas oficiales. En medio de la plaza, estatua ecuestre de Carlos II. Sobimos por la escalera principal que tiene diversos trofeos y armaduras, a más de una estatua de Jorge VI por Chantrey y en tramos en la antecámara que antiguamente era el comedor real; tiene diversas escul turas y una suntuosa chimenea, pasamos de allí a la sala de Rubens que tiene diversos cuadros de dicho autor; luego a la sala del Consejo, decorada con cuadros de los maestros italianos, Canaletto, con dos vistas de Venecia, Zuccarelli, Dominiquia, etcétera, a continuación se pasa al gabinete del Rey decorado con cuadros holandeses de varios autores, entre ellos Teniers, luego al de la Reina con obras de Sir Peter Lely, Holbein y un bello tríptico de la escuela flamenca.

De estos departamentos, todos lujosa mente decorados pasamos a la galería de Pintura donde admiramos varias obras maestras entre ellas Cleopatra por Guide, varios retratos de Holbein, los Cambistas per van Romerswayle, el retrato de la madre de Rembrandt por el mismo, la Sa grada Familia de Andrea del Sarto y otros preciosos cuadros de Tiepolo y Lorrain. Al lado de esta galería, está la sala de recibir de la Reina llamada también de Van Dyck donde hay retratos de Carlos I y su familia por este autor, uno de ellos en tres posturas diferentes.

Después viene la sala de guardias en cuyas paredes hay trofeos del siglo XIX y retratos de reyes, banderas, y armaduras y bustos de generales entre ellos el de Wellington y Malborough y un florero de plata, atribuído a Benvenuto Cellini. Pasamos a la Sala de San Jorge de estilo gótico y llena de armaduras de los cabaIleros de la orden de la Jarretiera, retratos de reyes y un trono esculpido en roble.

Vienen después los siguientes salones: El de Recepciones magníficamente orna mentado con tapices representando Jason y Medea y un vaso de malaquita regalo del Emperador de Rusia.
El del Trono guarnecido de terciopelo azul por ser este el color de la orden de la Jarretiera, tiene diversos retratos de Reyes con el uniforme de la misma.

Gran salón de Waterloo (hoy día comedor) tiene treinta metros de largo por catorce de ancho, guarnecido de madera tallada y cuadros de personajes célebres, en los acontecimientos de 1813 a 1815, entre ellos Blucher, Wellington, Pío VII, Alejandro I y Humboldt.

El Gran Vestíbulo con armas de fuego antiguas y modernas, estatua de la reina Victoria y varias banderas, entre ellas la negra de Califa tomada en Omdourman el año 1898.

Del Lower Ward, visitamos los antiguos claustros del deán y de los canónigos y la capilla de San Jorge de estilo gótico florido, que es de la orden de la Jarretiera y tiene una serie de asientos, ricamente tallados, encima de los cuales están las armas y estandartes de los diversos caballeros de la orden. Las insignias del Rey de España están por cierto al lado del Emperador del Japón. La bóveda en abanico. En la capilla de Braye estatua yacente del príncipe Luis Napoleón, hijo de la emperatriz Eugenia, muerto en una obscura emboscada en el ejército inglés de África el año 1879.

Al Norte y Este del castillo, hay dos magníficas terrazas adornadas con jardines y grupos escultóricos, dominándose desde ellas, una gran extensión de terreno con hermosas vistas.

Terminada nuestra visita, salimos en correcta formación hacia el hotel Whithe Hart, situado frente a la estación donde fue admirablemente servido un exquisito lunch. Después formamos y nos dirigimos hacia Eton, pueblecito situado en la ribera izquierda del Támesis.

Atravesamos el puente que le une a Winsord y por una larga calle, fuimos a salir al famoso colegio fundado en 1440 por Enrique VI para setenta internos y novecientos externos de las familias más aristocráticas de Inglaterra.

Actualmente en reparación. Su estilo es el gótico y tiene grandes patios con pórticos y en ellos placas conmemorativas de alumnos del colegio que se han hecho célebres. En uno de ellos la estatua en bronce del abate Waynflete primer rector y en el más grande, la de Enrique VI. El comedor de un sobrio estilo gótico, conserva aún su primitiva estructura, tiene en sus paredes retratos de alumnos y en sus mesas y asientos toscos, están grabados los nombres de los colegiales de diversas épocas. Los campos de juego son extensos e interesantes.

La capilla, tiene tumbas de colegiales y trofeos de guerra, entre ellos una bandera francesa procedente de Waterloo . Aún siendo uno de los colegios más aristocráticos del país tienen un régimen muy severo.

Salimos de allí y desandando lo andado, fuimos al Parque Grande pasando delante del Ayuntamiento (que tiene al exterior estatuas de la reina Ana, y de Jorge de Dinamarca), y de la casa de correos. Pasamos también delante de un pequeño museo que contiene recuerdos de Shakes peare, autor de la comedia famosa titulada Las alegres comadres de Winsord>, entre otras.

El Gran Parque se extensísimo y está lleno de gamos que casi no se espantan de la gente, tiene un paseo central de cinco kilómetros de extensión y en su final, en una colina, una estatua ecuestre de Jorge III. Marchábamos por él todos los contingentes a un paso bastante largo, poco a poco fueron quedándose atrás los más débiles y no terminamos el recorrido más que los daneses, frenceses y nosotros, más no todos, sino la mitad del grupo con los Sres. Dóriga

y Hesse agregados de la expedición. Volvimos por uno de los costados del Parque ya las cuatro y quince tomamos el tren que nos restituyó al Olympia.

Por la noche hay banquete oficial en el hotel Carlton, por el Sr. Aristiguieta que es el que lleva a dicho acto la representación española, sabemos que el representante del partido laborista inglés ha tenido palabras de elogio para el escultismo.

6 DE AGOSTO

Tenemos la mañana libre y como no hay que efectuar ejercicio alguno, nos dedicamos a ir poniendo en orden los efectos que poco a poco hemos ido acumulando en los días del Jamboree, en un lado ponemos las postales, en otro los diversos objetos escultistas y resguardamos para que lleguen a España en buen estado, los programas de festivales; plano de Londres y algún número del periódico The Scouts que confeccionado por exploradores se publica en una de las instalaciones. Por la tarde, como víspera de nuestra partida, el jefe de tropa dio permiso a aquellos que lo solicitaron para dedicarla a hacer algunas compras, dispensándoles de asistir a la visita del Palacio de Hampton Court. Nosotros aprovechamos el tiempo y una vez adquiridos algunos pequeños recuerdos, tomamos un autobús que después de cerca de una hora de recorrido, nos deja en las cercanías de la ciudad de Richmond. Pasamos frente a la estación de San Jorge y tomamos una gran calle y a fuerza de indagaciones, llegamos al Parque, donde los exploradores americanos, coloniales, ingleses y algunos contingentes de otros países, acampaban. Este Parque situado al lado del ferrocarril está muy poblado de caza.

Entramos en el campamento, previa autorización que pedimos en una gran tienda destinada a estos menesteres y a oficina de correos, teléfono y telégrafo. Delante de ella dos grandes cajones pintados de rojo servían de buzones para las cartas e impresos. Había por cima de 300 tiendas, distribuidas por calles, clasificadas por letras. Las tiendas eran cónicas en su mayoría y pintadas de verde y ocre por lo cual pensamos si procederían del ejército inglés y se alojaban en cada una seis exploradores. Las cocinas cercadas de bastidores de tela, ocupaban una gran extensión y consistían en hornillos de hierro en los que se consumía carbón de cok. Al lado de unas amplias tiendas en donde estaban instalados los comedores y cantina con su piano y buen alumbrado eléctrico. Más allá, las tiendas de los jefes amplias y soberbiamente decoradas y el salón para recibir visitas, al cual no le faltaba detalle. Enfrente, el hospital servido por enfermeras y dotado de todos los adelantos modernos y un poco más retirado, el campo de juegos y formaciones con la bandera inglesa en
un elevado mástil. De trecho en trecho, cabinas formadas de arpillera para los retretes y tableros para las diferentes órdenes, algunos de ellos muy originales como el de Sout Africa, consistente en una piel de zorro extendida en un bastidor de bambú. El campamento estaba muy limpio no viéndose papeles ni restos de comida por ninguna parte y no teniendo nada de particular aparte de esta exquisita limpieza sino un esmerado orden y el alumbrado eléctrico para las calles, cocinas, cantina y tiendas de jefes.

Las tiendas de los muchachos se servían del alumbrado que tenían las calles.

Terminada nuestra visita y por medio del ferrocarril eléctrico, regresamos a la estación de Hammersmith que es la más próxima a nuestro domicilio.

Una mala noticia nos aguarda, con todos sus detalles la oímos de labios de los camaradas, y en primer momento nos resistimos a creerla. La nefasta nueva, era que nuestro equipo de corredores, habla sido vencido en la prueba final. El hecho fue como sigue: Ligeramente indispuesto el zaragozano Duce, fue sustituido a instancia de algunos deseosos de asegurar el triunfo, por el madrileño Kuntz. Presentados los equipos noruego, griego y francés con quienes se competía en la prueba final, dan la salida y Burges y Beltrán, pronto adquieren ventaja, pero el corredor nuevo empieza a perder terreno antes de mediar la primera vuelta, que con muestras de fatiga logra recorrer, retirándose sin finalizar la segunda. Los otros dos continúan corriendo entrando en la meta, el invencible Burges y luego con pequeña diferencia, un noruego y Beltrán; después y mezclados, griegos, noruegos y franceses obteniendo la victoria el equipo noruego aunque sus corredores entran con los lugares segundo quinto y octavo. La victoria, pudo haber sido nuestra si Kuntz no abandona la pista, pues teníamos sobre los demás la ventaja de la elevada puntuación de Burges y Beltrán, La noticia de la derrota nos desagrada tanto más, cuanto creímos tenerla asegurada. Malhumorados, terminamos la jornada consignando antes que, en la despedida que nos han hecho Baden Powell nos ha entregado una bandera verde, idéntica a la que regaló en el Pardo en 1918, con el sencillo lema que encierra toda su doctrina «Be prepareed> <Estad preparados. También al jefe de Tropa le ha entregado la medalla inglesa del Mérito escultista.

Nuestra exposición de trabajos, ha vuelto a ser embalada precisamente cuando una comisión internacional iba a conceder los Premios del Certamen. Según noticias, la nuestra era de las premiadas, como nos vamos, perdemos la distinción merecida.

Un inglés desconocido, nos manda una caja de bombones. Por la noche los jefes extranjeros obsequian a Chief scout con un banquete.

Con el toque de silencio nos recogemos disgustados, pensando que en este día aciago dos veces, la victoria nos ha rozado con sus inmarcesibles alas y dos veces la hemos dejado escapar confiados en demasía.

7 DE AGOSTO

Con la anticipación necesaria comienza la actividad en nuestro departamento, para los preparativos de marcha; otro tanto ocurre en los de dinamarqueses, griegos y noruegos.

Damos el último toque a las mochilas y acomodamos en ellas las últimas compris, cerramos el saco valija medio destrozado por el rodar por los suelos de los trenes, y repleto de recuerdos para la familia y amigos. Ponemos en nuestro trabajo todo el detenimiento que las circunstancias permiten, pues hay que tener en cuenta que hemos de llevarlo todo a nuestras espaldas.

Descendemos al amplio patio del circo, y mientras esperamos la llegada de los camiones que han de conducirnos a la estación Victoria, cambiamos insignias y otros recuerdos con los demás exploradores extranjeros que han bajado a despedirnos en crecido número. Los automóviles llegan, y después de colocar en ellos los equipajes y las cajas de los trabajos manuales nos despedimos de Mr. el internacional comissioner, que ha llevado con un orden magnífico todo lo referente al Jamboree. A sus palabras de feliz regreso, contesta el jefe de Tropa, después estrecha a todos la mano y nos acomo damos en los vehículos, dando desde ellos la mano a los camaradas extranjeros, prorrumpen en aplausos y vítores cada momento de la arrancada. Sentimos cierta pena en dejar a aquellos muchachos, pues no en vano hemos convivido con ellos durante catorce días. A la puerta del edificio se repite la despedida mezclándose entre que nos aclaman, las voces de algunas muchachitas con las que hemos simpatizado los que 
(14) FOLLETIN DB <HERALDO DE TALAVERAS..



Exploradores de España: Tropa de Talavera:

Vicente Hesse y José Corrochano SUBINSTRUCTORES

BOY SCOUTS INTERNACIONAL JAMBOREE OLYMPIA

(Memorias del Jamboree de Londres de 31 de Julio a 7 de Agosto 1920)..

(CONTINUACIÓN)

en nuestros paseos por la ciudad. Son las ocho y media cuando caminamos hacia la estación, a nuestro tránsito por las calles, presenciamos las escenas callejeras propias de la mañana: repartición de pan, limpieza, etc.

A las nueve y cuarenta y cinco nos encontramos en nuestro departamento en el cual nos hemos colocado después de alguna vacilación y zozobra. Lo primero, por que hay dos trenes formados, y lo segundo, por que falta un muchacho de la patrulla quinta.

Arranca el exprés en dirección a New haven y dedicamos los primeros momentos de marcha a comentar nuestras impresiones, algunas de las cuales desatan la hilaridad de los compañeros; mientras las calles simétricas, los parques, las fábricas, apeaderos, gasómetros y viaductos pasan vertiginosa mente ante nuestros ojos. También contemplamos la campiña tapizada de verde en la que los rayos solares producen un magnifico efecto llegando a las once y media a Newhaven, nuestro puerto de embarque.

En fila india penetramos en el vapor que es de nacionalidad francesa, y tiene el nombre de este pueblecillo inglés, nos acondicionamos como podemos, pues el buque está invadido de turistas, y nos disponemos a comer en el restaurant de a bordo, dejando a un lado los bocadillos que antes de partirnos entregaron para la refección del mediodía, pues tienen demasiada mostaza. Llega el segundo exprés, y acomodados sus viajeros el buque se hace a la mar sonando roncamente aún sirena, los colores franceses ondean gallardamente rizados por la brisa.....

Dejamos Inglaterra, la nación más poderosa del mundo, después de haber contemplado su capital y bellos alrededores en el renacimiento industrial de la postguerra y hemos hecho algunas comparaciones nada risueñas.....

Las costas se alejan de nuestra vista, antes de perderlas del todo, consignaremos nuestro agradecimiento por las atenciones y deferencias que con nosotros ha tenido este gran pueblo en los días que hemos vivido sobre su suelo.

La mar está en calma, y el día es tan espléndido que nadie puede creer que mar y día, son hermanos de los de ayer en que nn fuerte temporal alborotó las aguas, desató la lluvia e hizo marearse a todo el pasaje de los vapores Dieppe <New haven. En lontananza varios vapores que se alejan hacia el Sur. Cuando las costas de Francia comienzan a divisarse, nos cruzamos con el vapor que va a Inglaterra, a su paso, hemos agitado nuestros pañuelos pues el júbilo que experimentamos al retornar a la Patria, pone en nosotos cierta locuacidad: hemos hablado de todo y recordado la gran. guerra que tan cambiado tendría el panorama que presenciamos. Hoy los navíos de comercio, portadores de los productos del ingenio humano, surcan estas aguas en calma sin temor y sin recelo, es ora de paz: ayer, los navíos de guerra vigilantes y en acecho, estarían prontos a sembrar la muerte y desolación, era la guerra:

Entramos en el puerto, y efectuado el desembarque y paso por la Aduana, proce. demos a instalarnos en los coches del exprés de París del mejor modo posible, pues no tenemos vagón reservado. Mediada la tarde salimos de Dieppe, volvemos a contemplar los mismos campos que a nuestra venida; a las siete y media descendemos en la estación de Saint Lázare. Varios se ñores de la Embajada Española y de los Eclaireurs de France nos esperan, siendo sus primeras palabras para felitarnos por nuestra actuación en Londres, después nos acosan 2 preguntas. En camiones prepara dos al efecto, nos conducen al nuevo alojamiento, Lyceé Montaigne, situado frente al jardín de Luxemburgo. En cuanto entramos comprendemos que aquello no es como San Sulpicio. Cruzamos varios patios, y subimos a una amplia sala con camas, ropa limpia, ventilación y sin olor alguno que descubriese el hospital o el refugio.
Hacemos los honores al alojamiento y pensamos en la cena que no defrauda nuestras esperanzas, pues es abundante y apetitosa.

Nos enteramos que este majestuoso edificio es uno de los colegios más afamados de París, que fue fundado por el abate Montaigne y construido por el arquitecto Lecceur en 1890, y que actualmente, está sin alumnos por las vacaciones de verano.

Después de la cena y con ayuda de nuestra guía, adquirimos una ligera tintura de lo que es esta gran ciudad, llamada Villa Lumiere por escritores y poetas.

IV

París-Reims.

Paris está limitado por sus fortificaciones, si bien el Parlamento ha votado en 1919, una ley autorizando la demolición del antiguo recinto que data en 1840, habiéndose comenzado las obras al lado de la puerta de Clignancourt en Mayo de dicho año, su perímetro es aproximadamente de treinta y seis kilómetros.

La población es más densa en esta ciudad que en ninguna capital de Europa, y según la estadística de 1911, es de 2.846,980 habitantes, contando con los pueblos agregados en 1861. Es la primera capital del departamento del Sena, y para su adminis tración se divide en veinte distritos regidos por un alcalde y tres o cinco adjuntos. El movimiento financiero es enorme en esta ciudad a la cual sólo supera Londres, que debe su preponderancia a sus estrechas relaciones con los mercados americanos. Su principal comercio es el referente a vestidos, muebles y automóviles. Sus medios de locomoción y transporte son numerosos abundando los coches, taxis y tranvías. Varias líneas férreas y el ferrocarril de cintura surcan la ciudad por la superficie y el Metropolitano, y Nord Sud por bajo de tierra.

Tiene grandes Museos, Parques extensos y preciosos jardines y sobre todo ello un encanto especial que unido a la simpática hospitalidad de sus habitantes, hace de esta ciudad agradable lugar para el viajero que a ella acude atraido por su fama. Su historia es rica en episodios trágicos y heróicos, fué llamada Parissi y Lutecia por los romanos y su núcleo fué la Ile de la Cité donde se asentó el famoso palacio de Thermes habi tado por Juliano cuando fué proclamado Augusto. Sus primitivos moradores, los galos, se dedicaban al comercio por el río y andando el tiempo fundaron un hansa o liga de los navegantes parisienses. En el período merovingio merece citarse el sitio de la ciudad por Atila levantado, merced a la intervención de Santa Genoveva, bien hechora de la villa y más tarde su patrona. Durante la etapa Carlovingia se estacionó su desarrollo pues Carlomagno trasladó la capital a Aix la Capelle, fué varias veces sitiada por los normandos distinguiéndose por su defensa el Conde Eudis y el Obispo Gozlia que con su comportamiento inaugu raron la tradición herбica de Paris. La di nastia de los Capetos, hizo importantes mejoras en su recinto y Luis el Gordo nombró un preboste, Oficial del Rey, para su Gobierno. El reinado de Felipe Angusto
fué muy importante para su engrande cimiento construyéndose durante él hospi tales, puentes, el Temple y la tercera mu. ralla de la ciudad. Bajo Luis IX, Roberto Sorbon fundó su famoso Colegio. Carlos V construyó la Bastilla, la cuarta muralla y otros trabajos para su mejor defensa, pero toda la Edad Media fué para París y el resto de Francia una época de calamidades y agitaciones. En 1430 fué tomado por los ingleses y Juana de Arco, la heróica don cella de Orleans, intentó inútilmente recu perar la plaza. Francisco I hizo importantes mejoras surgiendo a continuación las crueles guerras de religión que ensangrentaron su recinto. En el reinado de Luis XIII, hay que señalar notables progresos morales y materiales, construyéndose el quinto re cinto amurallado, sucediendo lo propio en el reinado de Luis XIV, el rey Sol, que saneó gran parte de los terrenos pantano so. En el reinado de Luis XVI sobrevinie ron los espantosos sucesos de todos cono cidos que terminaron con la decapitación del Rey, de la Reina y de multitud de cor tesanos y palaciegos en la época denomina da del Terror, sucediéronse luego el Direc torio, la República y el Imperio, notable por las guerras de Napoleón, vino la Restauración con Luis Felipe, la Revolución de 1848 y el segundo Imperio con Napoleón III. En este período de tiempo fué notable mente embellecido París construyéndose el Arco del Triunfo y los grande boulevares. Durante la guerra franco prusiana (1870 1871), fué sitiado y bombardeado, entrando las tropas alemanas después de cuatro meses de sitio el 1 de Marzo de 1871 y saliendo el día 3 de dicho mes. Sufrió los 
horrores de la Commune que causaron gran número de víctimas y destruyeron los más bellos monumentos y edificios que la tercera República empezó a restaurar con ahinco, pudiendo celebrar las tres exposiciones universales de 1878, 1889, 1900.

En 1914 estalló la guerra europea su friendo a consecuencia de ella y durante cinco años, los efectos de una lucha atroz y sin precedentes pues era el objetivo principal de los ataques enemigos. Amenazada varias veces por los ejércitos alemanes que marchaban con el grito A París, constan temente alerta por los raids de los zepelines y aeroplanos que sembraban la muerte, trabajando febrilmente para la defensa nacional, sometida al bombardeo de cañones monstruosos, esta gran ciudad ha soportado esta larga y terrible prueba con una bravura y serenidad admirables habiendo quedado, al advenimiento de la victoria, llena de tanta gloria y prestigio que hacen en ella una de las ciudades más atractivas del mundo. Por último, después de firmada la paz de Versalles, fué condecorada con la Cruz de Guerra y en 14 de Julio de 1919 celebró magníficamente la victoria y la paz desfilando, bajo las aclamaciones de cinco millones de personas, los destacamentos aliados con sus Jefes a la cabeza, de la Puerta de Maillot a la Plaza de la República, pasando bajo la magnificencia del Arco del Triunfo.

En resumen, París hace honor al lema de su escudo de armas: <Fluctuat, nec mergi tur> Maltratada pero no vencida.

Con esto terminamos nuestras apunta ciones del día y nos acostamos rendidos del viaje.

8 DE AGOSTO

Atravesando el jardín de Luxemburgo,
nos dirigimos a oir misa a San Sulpicio. De paso admiramos los notables grupos escultóricos y los bellos macizos de este Parque estilo Renacimiento construído como el Palacio de este nombre, hoy Senado, por Salomón Brosse (1615 a 1627) en tiempos de María de Médicis.

Al entrar en la iglesia tenemos una mirada para el edificio que nos alojó anteriormente, al salir desfilamos a los acordes del himno. Luego rompemos filas y el grupo se dispersa en busca de las emociones de la ciudad más alegre que Londres, y con la cual el sol se muestra más magnánimo.

Aprovechamos la espléndidez del día, y después de nuestra comida en el Montaigne, decidimos visitar Versalles la ciudad jardín, que aún guarda el aroma de sus tradiciones galantes, en sus parques de ensueño y sus palacios de hadas. Grande era nuestra cu riosidad por lo celebrado del sitio, donde la Corte del Rey Luis lució sus aficiones griegas, con sus Marquesas pastoras y abates galantes, entre la pompa de sus jardines en flor y el susurro del agua en los tazones de las fuentes.

Tomamos el ferrocarril eléctrico en la estación de Invalides, y después de pasar por el campo de maniobras de Issy y el túnel del bosque de Meudón, llegamos a Versalles a los treinta minutos de marcha, en el camino nos cruzamos con multitud de trenes ómnibus llenos de parisienses, que en los días de fiesta, abandonan la capital para oxigenarse en sus bellos alrededores. Esta ciudad está enclavada en el departamento del Sena y del Oise, tiene 60.458 habitantes y está situada en una llanura rodeada de bosques, y con sus calles rectas y sus tres avenidas majestuosas que con vergen en frente del Palacio, conserva su aspecto de ciudad real muy siglo xvi.

Por una de éstas, la avenida de Seaux, nos dirigimos al palacio atravesando la verja decorada, en su parte superior con flores de lis y con grupos escultóricos en basamentos de piedra, entre ellos uno que representa un águila venciendo a un león.

Este Palacio tuvo por origen el pabellón de caza de Luis XIII, que Luis XIV le hizo transformar y agrandar poco a poco, pri mero por Le Vau y después por Hardouin Mansart, fijando definitivamente en él su residencia. Según datos fidedignos pueden alojarse en él unas diez mil personas. Des pués de Luis XVI, la Revolución le despojó de sus cuadros que fueron trasladados al Louvre, y finalmente, Luis Felipe lo con virtió en Museo de las Glorias de Francia. Una vez pasada la verja nos encontramos en el patio de los Ministros, con estatuas de franceses célebres a uno y otro lado, entre ellas las de los mariscales Turena y Condé, pasamos otra verja y nos hallamos en el patio Real, rodeado de dos pabellones con pórtico de columnas de estilo griego y con esta inscripción en el frontispicio A TOUTES LES CLOIRES DE LA FRANCE.

En medio del partio, la estatua ecuestre de Luis XIV por Petitot y Cartellier. Pene tramos en el edificio por la escalera de la capilla que conduce al vestíbulo, decorado con mármol blanco y diversos bultos. Pa samos por varias salas que sería prolijo
enumerar, y llegamos al salón de la Guerra donde hay preciosos bustos de emperadores romanos en mármol negro, y el notable cuadro de Le Brum, representando a Fran cia Victoriosa. Entre otros motivos deco rativos del cuadro, vemos a Alemania, Ho landa y España vencidas.

Pasamos a la Galería de los Espejos, la emoción más viva en nuestros corazo nes, pues en esta magnífica pieza en 18 de Febrero de 1871, el Rey de Prusia fué pro clamado Emperador de Alemania, y en 18 de Junio de 1919, temblaron los plenipo tenciarios alemanes al firmar el Tratado de Paz, que terminó la guerra europea. Esta Galería está considerada como la obri maestra de Mansart, estando magnificaj mente decorada con cuadros de Le Brody grandes espejos cuadrados, por sus diet siete ventanas penetraba el sol produciendo mil irisaciones en los espejos, y dorados f trayendo la perfumada brisa del parqu Seguimos nuestra peregrinación, pent trando por pequeños grupos, juntamente con el público que lo invade t todo, un c las antiguas habitaciones reales, pleado explicaba concisamente las principales curiosidades del lugar, de aqui pasamos a la famosa galería de las Batallas, soberbiamente decorada en estilo imperio en tiempos de Luis Felipe. En las paredes, grandes cuadros representando las prici pales batallas de la historia de Francia siendo las más notables las que representan la batalla de Tolbiac por Scheffer, la de Bouvines por Horace Vernet, la de Tai llebourg por Delacroix, la de Marsaille por



Foto de los 50 Exploradores-Scouts de España que participaron en 1920 en el I Jamboree Scout Mundial que se celebró en Londres. 

Entre ellos un buen grupo de Exploradores granadinos. 

Su fundador don Luis López-Dóriga Meseguer aparace en la foto sentado en el suelo en la primera línea en el centro de la foto con el uniforme de instructor de Exploradores con chaqueta de pana, polainas y la insignia en la solapa.

Además de Trucharte de Uniforme Militar está en sacerdote y periodista granadino don Jaime González Gaspá con sotana.

https://blogscoutdeantonioalaminos.blogspot.com/2024/02/foto-de-los-50-exploradores-scouts-de.html





https://hemerotecadigital.bne.es/hd/viewer?oid=0001966190&page=4

Alrededor del mundo (Madrid)23/8/1920página 4


https://issuu.com/randyjuanantonioespeso/docs/huellas_scouts_en_valladolid-como_e?fbclid=IwAR1vT0cYwZqSHWbU-AG20JDhMOF1qPS3XkutHIIdJcI4I0yS8axVoObZBZA


La Acción (Madrid. 1916). 24/7/1920, página 1.

Congreso de los Exploradores

Diario de un explorador

Día 28.-A las seis el toque de diana nos llama a los primeros que haceres matinales.

Como el día 3 empieza el jamboree y es necesario hacer algunas prácticas; por este motivo después de desayunar formanos marchando a una calle próxima al Olimpia donde hicimos diferentes ejercicios de gimnasia y movimientos de instrucción.

Después de un rato largo de descanso que dedicamos a escribir, y 35 minutos de cola, entramos al comedor para tomar un pescado en conserva y un pastel.

Serian las dos cuando en autos marchamos hacia Victoria Station donde 3 trenes especiales estaban esperando para conducir a todos los expedicionarios hasta el Crystal Palace, museo en el que se conserva la mayor parte de los trofeos de la guerra Europea.

En el trayecto se sufren las más diferentes clases de sensaciones, después de atravesar un largo túnel subterráneo se llega a mayor altura que los tejados, divisándose alguna vez el puente inferior al del ferrocarril que nos conduce. Atravesamos Londres, llegando al fin al punto de reunión.

Desde la ventanilla del vagón se ve aparecer el Palacio, con todas sus fachadas de cristales, parece el descomunal edificio un enorme bloque de hielo, o uno de los fantásticos castillos de los cuentos de hadas.

De la estación al Palacio hay una distancia de menos de 100 metros.
Al atravesarlo lo primero que se ve es un gran cañón que tomó parte activa en la batalla de Islandia.
Penetramos al gran museo y a ambos lados y en el centro de un gran salón hay numerosas vitrinas conteniendo numerosos trofeos y miniaturas representativas de diferentes aspectos de la campaña, tales como cisternas de trincheras, ataques de tanques, trineos para conducción de víveres, cubertizas en las que se escondían cañones para hacerlos invisibles a los aeroplanos, etc., todo con tal presición de detalles como fueron a la realidad.
Gran número de pequeños puentes y barcos que en esta última guerra se han distinguido entre ellos el «Hércules», el <Aganianon>, y el célebre Lusitania.

El aspecto que presenta una ciudad destruida, y entre lo más curioso un árbol hueco que en realidad debía ser gigantesco, en cuyo interior existe una escalera que hace llegar a su más alta parte, permitiendo un cómodo y poco espuesto punto de espionaje.

Dejando las miniaturas pueden describirse algunas otras cosas que resultan ser verdaderamente notables. Al extremo del ámplio salón y en su parte izquierda hay un patio imitación al de la Alhambra de España.

En otro salón cercano se levanta un templo egipcio, con sus ídolos de retorcidos miembros y cabezas (poco propias de un Dios.
En el otro extremo se encuentran cascos, pectesines, hojas, etc., pertenecientes a los ejércitos germánicos, autos blindados de los que tan excelente servicio prestaron.

En la parta alta continúa esta serie, en un gran número de maniquíes; en los que pueden irse viendo los diferentes uniformes del ejército británico. En una vitrinas y restos de aeroplanos pertenecientes na, 2 traa 2 aviadores muertos en la lid, e infinidad de curiosidades de las que resulta difícil dar cuenta.

A las cuatro éramos llamados para tomar un té con que nos obsequiaron.

Desde un balcón situado en uno de los salones pudimos apreciar la «Casa de Cisneros y la Torre de los lugares» donde el Rey francés Francisco I tuvo su prisión.
Serían las cinco menos cuarto cuando salimos de tomar el té, y como resultara temprano para volver a tomar el tren, se nos dió permiso por unos minutos.

Distraidos con los diferentes juegos que alli hay, llegamos algunos hasta el jardin no advirtiendo el toque de llamada. Sorprendidos tuvimos que marchar presuro- sos, llegando al andén cuando los demás camaradas estaban ya acomodados en los coches y el tren próximo a partir.

Ocupamos nuestros asientos, llegando a Victoria Station» sin nada nuevo, salvo la admiración que nos producía el gran número de ferrocarriles y la contemplación a veces del suelo a vista de pájaro.

Esperábam en la estación los autos on que montamos hasta llegar al Olimpia, donde después de pasearnos un rato por la exposición, marchamos a cenar y a cormir después.

Dia 29 julio.-La diana y desayuno a las 6 y 8 respectivamente con la puntualidad inglesa y el exacto cumplimiento español.

A las 9 formamos para ir a hacer prácticas de gimnasia sueca y movimientos de orden que duraron hasta las 12, a cuya hora fuimos a comer.

Después hasta las 3 de la tarde tuvimos libre, empleando el tiempo para escribir. Luego formamos y en compañía del jefe de tropa Sr. Dimas, marchamos al Parque Zoológico, donde llegamos en varios automóviles.

Unas cigüeñas cuyas jaulas están en línea es lo primero que se ofrece a la vista. Después varias clases de monos encontrándose gran número de jaulas vacías por encontrarse el animal que la ocupa en madrigueras hechas para cobijarse.
Continuamos nuestra visita siendo grande el número de animales que vimos, entre ellos dos elefantes enormes, a los que los niños daban pan, azucar y otras chucherías. Varias cebras de avetada piel, hipopótamos de piel muy dura.

En una galería descubierta separadas entre si por tabiques de mampostería y verjas de hierro, había varias jaulas de osos blancos y negros, que puestos sobre sus patas traseras la mayoría de ellos, parecían demandar algo a los visitantes. En el suelo de cada jaula hay un pequeño lago en el que se sambullen con frecuencia.

En otro departamento hay gran diversidad de animales y algo separado y en el centro de un jardin hay buen número de jaulas conteniendo tigres, leones, panteras, yenas, leopardos, destacándose uno de estos que parecía un gigantesco gato feroz. En otro departamento hay serpientes

de todos los tamaños y clases y algunos otros reptiles.
En un acuariun hay peces de diferentes colores y plantas acuáticas.
Aunque mal y deprisa vimos lo princicipal de este inmenso y hermoso jardin que para verlo detenidamente serían necesarios unos dias.

Emprendimos el rehreso al Olimpia, a las 8 y media estábamos cenando de una taza de caldo y un panecillo con queso, y a las 10 tomábamos el descaso.

Dia 30.-Después de levantarnos y lavarnos a la hora de siempre y desayunar con el acostumbrado apetito se nos fué concedido permiso para salir de paseo, lo que hicimos con mo gusto, alejándonos ya algo del Olimpia, pues con los pocos dias de estancia en la capital británica hemos aprendido bien de manejar su plano y guiarnos por él con la ayuda del diccionario inglés.

Durante toda la mañana nos paseamos, a ratos solos y a ratos con la campañía de alguna miss.

A las 12 regresamos para comer, consistiendo esta en un plato de patatas hervidas y un poco de carne en conserva, y un pastel de carne también, para postres.
Después de un rato de descanso nos dedicamos a ejecutar en la pista algunos ejercicios, pasando un rato después de terminarlos charlando y contemplando los movimientos de los compañeros de otras naciones, hasta que llegó la hora de tener que ir pacientemente a la cola para la cena que consistió también en una taza de chocolate y el bollo con queso.

Después trabajamos un poco los que escribimos el diario y a las diez a dormir dieron orden.

Londres 4 agosto, 1920.

J. L. Palliser

La Última hora : periódico de información, literario y artístico.: Año XXVII Número 9119 - 1920 agosto 17

Exploradores

Diario de un explorador

Dia 31 julio.-A las 6 de la mañana nos levantamos y a las 8 el pito de nuestro jefe nos llama para formar, izar la Bandera y cantar el himno.

Hasta las 10 y media tuvimos tiempo de escribir y a esta hora volvimos a formar, saliendo todos juntos del Olimpia y rompiendo filas a los pocos pasos, desde donde cada cual partió por donde le conviniere.

Yo era portador de una tarjeta de recomendación para una distinguida familia de la Argentina que reside en esta capital, con la que me había honrado una De la señorita paisana mía, y aproveché esta ocasión para cumplir la visita lo cual consegui con no poca dificultad, y como es consiguiente, la amable y simpática familia nos recibió tan atenta y cariñosamente como la caracteriza su natural modo de ser. Sirvan estas líneas para agradecerles tanto a ella como a la buena señorita que me hizo el encargo, mis más expresivas gracias.

A las 12, hora fijada para comer, nos despedimos para pasar al Olimpia que por cierto estaba a corta distancia, donde İlegamos con pocos minutos de retraso, y tomamos nuestro turno para comer.

Por la tarde a las 2 y media tuvimos que formar para el desfile general que había de seguir a la apertura oficial en el Circo, presidida por el Príncipe de Gales. El desfile salió estupendo, distinguiéndose por el orden, compostura, marcialidad y gallardía los españoles, que al oir los estruendosos aplausos sentimos engrandecer nuestro espíritu.

Después de esta presentación se formaron varios concursos, juegos de cuerda, carreras de velocidad, de resistencia, de obstáculos, saltos, gimnasia sueca, instrucción militar y algunos otros ejercicios. Se simuló un incendio en una casa de campo, con visos de verdad porque se le había puesto en los sitios donde no podía propagarse el fuego, buenas cantidades de paja que encendida daba el efecto completo del incendio que extinguieron con agilidad y en breves momentos un grupo de bois-scouts escoceses, Otra simulación de maniobras fué en un buque por los exploradores marinos de Inglaterra y de Suecia, y asi siguieron infinidad de ejercicios en los que entraron casi todos los exploradores de todas las naciones que concurrieron a este Cengreso, y que sería prólijo enumerar.

Por la noche y a la hora de la cena pasamos al comedor para devorar un pequeño panecillo con queso y tomar un vaso. de caldo, pasando después a la Cantina como en todas las comidas, la mayor parte de los que no habían visto saciado su apetito, y al dar el reloj las 10, el toque de la corneta nos indicó el descanso y el silencio, sin dejar empero de hacer la cotidiana y vespertina pregunta. ¿Qué haremos mañana?

Dia 1.° de Agosto.-Después de levantados y haber realizados todos los ejercicios de ordenanza fuímos a almorzar y tomar los mismos o idénticos bocados que en los días anteriores.

El día amaneció espléndido, el sol brillaba sin duda como uno de los más hermosos días que disfruta esta población y nos alegró mucho porque pudimos dejar los capotes que no habíamos abandonado desde la entrada a Inglaterra.

Eran las 8 y media cuando formamos para ir a misa, y en el mismo momento y rápidamente se puso a llover. ¡Alegría que se desvanece! A tomar otra vez los capotes y nos dirigimos a la Catedral. Esta está muy distinte del Olimpia, y como hicimos el trayecto a pié tuvimos que andar en formación una hora y 35 minutos acompañados de todos los exploradores católicos que había aquí reunidos. Oímos misa cantada y oficiada por un Ilmo. Obispo, la que duró una hora y 45 minutos. A la salida volvió a lucir el sol, y por orden de nuestro Jefe tomamos el Metropolitano para regresar al Olimpia. Era la una y media, y al llegar a nuestro hotel sin pararnos en el patio formamos cola para la comida, y a las 2 nos tocaba el turno y tomamos la comida que fué algo más aceptable que la de los días anteriores, puesto que en ella se nos sirvió de plus el plato de patata hervida, y el tan celebrado pastelillo inglés denominado pudding.
A las 3 en punto tomábamos los autos- omnibus que nos esperaban a la puerta; ascendían a más de 30; éstos nos condujeron a la plaza del Parlamento, y desde allí a pié marchamos otra vez el Olimpia pasando por distintas calles y paseos. El desfile duró 2 horas y media, y lo formavan más de 4000 exploradores.

A las 6 y media regresamos tomando enseguida el té acompañado de un poco de pan con manteca y otro pastelito.

Para descansar algo del día, que se nos había hecho pesado, nos metimos a la cama hasta las 8 y media que volvimos a formar cola para la taza de chocolate y el panecillo con queso de costumbre. Dia 2.-Nos levantamos a las 6 y media haciendo lo propio que los días anteriores.
Estando avisados de que el día siguiente entre los que habían de tomar parte a la sección del Jamboree entrarían los españoles, pasames a ejercitarnos haciendo prácticas en Hide Park y al aire libre a pesar de la lluvia, pues no había otro remedio y la necesidad se imponía. Hicimos gimnasia, instrucción militar, saltos con y sin impulso, de longitud, carreras de velocidad y de resistencia, etc., donde se congregaron los asiduos de aquellos jardines observando nuestro ensayo.

A la 1 y media regresamos para comer. Este día apenas tuvimos tiempo de hacer nuestras acostumbradas escrituras. A las 3 en punto tuvimos que formar para asistir al desfile general con que se abrieron todas las secciones del Jamborée.

Después de este desfile tuvimos que hacer guardia a las tiendas que dormimos y a las puertas del Olimpia puesto que el turno había llegado a nosotros.

Por la tarde a la hora del té y de uno a uno, porque no podiamos abandonar todos a la vez, fuimos a tomar el té con leche acompañado de un poco de pan con manteca y miel, continuando luego en nuestros puestos a las 8 y media que de igual manera fuimos a tomar el chocolate.
Este día apenas tuvimos tiempo de hacer nuestras acostumbradas escrituras. A las 3 en punto tuvimos que formar para asistir al desfile general con que se abrieron todas las secciones del Jamborée. Después de este desfile tuvimos que hacer guardia a las tiendas que dormimos y a las puertas del Olimpia puesto que el turno había llegado a nosotros.

Por la tarde a la hora del té y de uno a uno, porque no podiamos abandonar todos a la vez, fuimos a tomar el té con leche acompañado de un poco de pan con manteca y miel, continuando luego en nuestros puestos a las 8 y media que de igual manera fuimos a tomar el chocolate. Al salir ya iban ocupando nuestros puestos los exploradores japoneses, puesto que a ellos les tocaba relevarnos.

Entonces con gran alegría fuimos a pasear por la exposición, no faltándonos tampoco las lindas inglesitas que nos acompañaban. Estas vueltecitas nos suelen ocasionar algunas reprensiones de nuestros Jefes, con cierta tolerancia porque veían como natural la expansión. Todos lamentamos muy de veras no poseer el idioma inglés, pero no por ello dejábamos de entendernos ayudados por los gestos que tan cómicos resultan, y del diccionario que siempre llevamos en la mano
Serían las 10 y veinte minutos cuando acabó la sección, tocando luego retreta y marchando cada cual a su respectiva cama.

                               Londres 5 de agosto de 1920.

JL Palliser
Congreso de los Exploradores

Diario de un explorador (Continuación)

Como se hacía tarde para la comida visitamos el resto que quedaba a toda prisa pasando por la capilla de San Jorge que es verdaderamente notable, tanto por su arquitectura como por lus adornos que contiene, pasamos también por algunas otras salas y cuartos particulares. del Rey, saliendo por los jardines y parques que rodean este Castillo.

Por lo reseñado fácil será hacerse cargo de importancia de esta fortaleza, cuya belleza será siempre un buen recuerdo de este viaje en nuestra memoria.
Sería cerca de la una de la tarde cuando regresamos a la ciudad, yendo a un magnifico hotel donde comimos sin variar en nada los manjares ingleses a los que por fuerza nos íbamos acostumbrando.

Por la tarde después de reposar la comida fuimos a visitar la estátua ecuestre de Jorge III que es de grandes dimensiones y presenta la siguiente inscripción: Gergio Tertio Patri Optimo Georgius Rex.

Marchamos entonces rápidamente a la estación del ferrocarril tomando el tranvia y regresamos a les siete y media al Olimpia, después de haber pasado un dia de nuestra más completa satisfacción y gusto. Después de haber cenado paseamos por la exposición hasta la hora de costumbre que se tocó retreta marchando cada cual a su respectivo camarote.

Dia 6. Este día, puesto que era el penúltimo de permanencia en Inglaterra, nos concedieron permiso para pasear por la capital británica e hicimos las compras que nos faltaban para llevar a nuestras respectivas residencias algún recuerdo de nuestro paso por el extranjero.
al Olimpia para verificar las carreras 
A las once debíamos estar de regreso Inifinales de velocidad con obstáculos. Los equipos estaban formados de tres exploradores de cada nacionalidad. Llegado el momento de la alineación,

todos los españoles estábamos silenciosos. Los nuestros habían de luchar con los americanos, franceses y belgas que eran considerados de primera categoria y como los mejores y más fuertes. Nuestra imaginacida estaba encerrada en un titubeo continuo respecto de quienes serían los vencedores. Esta era nuestra duda, más, pronto se desvaneció y pudimos afirmar con inmensa alegría lo que por unos momentos nos parecía problemático.
Nuestro fuerte y valiente equipo se alineó con los demás indicados y al dar la voz de salida todos emprendieron calurosamente la carrera, pero muy pronto los nuestros consiguieron puestos delanteros durante la primera vuelta saltando magistralmente todos los obstáculos cual salticines de profesión y conservaron siempre el avance. Al empezar la segunda y última vuelta avanzaron también hasta unos 20 metros a los demás. La ventaja no era tan grande como en las anteriores carreras; pero muy digna alcanzada de la manera más límpia y sin la más mínima incorrección, distinguiéndose sobre todo al saltar la tapia que tantos esfuerzos representaba para todos y que con tanta facilidad y sencillez lograron nuestros españoles.

Sin embargo estaba nuestro equipo al borde de un maldito accidente que nos había de aguar la victoria. ¡Fatal desgracia! ¡Maldita caida!

A unos 10 metros antes de llegar a la meta, el madrileño Kunz, uno de los 3 que formaban nuestro equipo tuvo la desgracia de sufrir una caida con dislocación del pié derecho, por cuya causa no pudo llegar a la meta si bien fueron los otros dos compañeros los primeros que la consiguieron. Pero como era condición precisa Ilegar a ella todo el equipo completo para obtener la victoria, por esta vez los americanos ganaron la carrera, aunque el primero de este equipo llegase a la meta (con algunas faltas sobre todo en la tapia y ria) el 5. de turno, ya que los 2 primeros habían sido españoles, 3.º y 4. franceses, el 5., 6. y 7.° los americanos, el 8. el otro francés y los 3 últimos los belgas.

Aunque sentimos en el alma el percance, no nos disgustamos porque quedara nuestro equipo con esta baja, puesto que nos era fácil sustituirla por otro compañero de buenas condiciones, y por fuerza en las carreras finales habíamos de conseguir la copa que había juntamente con otras medallas y premios de otros concursos y habían de venir a España ganadas valerosamente por nuestros estimados compañeros que formaran el equipo 
Fuimos luego a comer y por la tarde a arreglar nuestro equipaio y embalar todos los objetos de nuestra exposición, que si bien en ésta no fuimos de los más distinguidos fué porque los ingleses tuvieron las ventajas de organización, más tiempo, y más facilidades que los demás, resultando que ellos fueron los que más se distinguieron consiguiendo en este certamen el primer puesto.

A las 4 tomamos el té y a las 6 empezaron todos los concursos. Al tocar el turno a los de primera categoría, a la cual pertenecían los españoles, dieron por acabado el Jamboréem, y suspendieron los concursos quedando sin efecto todos los premios que nosotros anhelábamos y esperábamos con todas las seguridades del éxito- El general Baden-Powen bajó de la Presidencia a la pista entregando una bandera y una medalla a cada grupo de exploradores que habían asistido a este Congreso Internacional.

No hay necesidad de comentar esta suspensión de concursos finales. El amable lector apreciará el efecto que nos causó y la decepción que sufrimos y comprenderá la causa de la inesperada supresión.

Las medallas, condecoraciones, copas y demás premios de los concursos no vinieron a España porque nadie se los llevó tampoco consigo a su Patria, quedando en Inglaterra para perpetuar la memoria de este Jamborée; pero el honor en todos los concursos no los disputará nadie al grupo de los entusiastas españoles que en representación de su querida Patria habían asistido a esta Fiesta Internacional tan airosamente y que a tan grande altura quedamos.
En Londres, y con el mismo objeto, nos reunimos exploradores de las siguientes naciones: Bélgica, Francia, Suecia, Luxemburgo, Irlanda, Rumanía,Escocia, Italia, España, Malta, Chile, Gibraltar, Canadá, Nueva Zelanda, Malaya Peninsular, Dinamarca, Inglaterra, Portugal, Esthonia, China, Japón, Siam, Sur de Africa, Australia y Servi además de los de algunas otras nac)EL des que no pude anotar.

Entre los ingleses,  y checoeslavos había buen número de muchachas exploradoras que tambien hospedaban con nosotros.
De los españoles habiamos asistido 50 exploradores. 11 agregados y 3 jefes.

                    Paris 9 agosto.   1920

                      J. L. Palliser

La Última hora : periódico de información, literario y artístico.: Año XXVII Número 9131 - 1920 septiembre 1
Palma de Mallorca : Libreria de Jose Tous., 01/09/1920



Rugzak, scouts - Sportimonium, Belgium - CC BY-NC-SA.
https://www.europeana.eu/item/2023009/23096B51_priref_16405



La Época (Madrid. 1849)11/8/1920n.º
25.052página 1



         Madrid-sport (Madrid)
19/8/1920 página 6



   El Correo español 1/9/1920 página 8



El Tiempo : Diario independiente: 
Año XIII Número 4144 -
 1920 Agosto 13





La Última hora : periódico de información, 
literario y artístico.:
 Año XXVII Número 9119 - 1920 agosto 17




La Última hora : periódico de información,
 literario y artístico.: 
Año XXVII Número 9122 - 
1920 agosto 20





Alrededor del mundo (Madrid)
2/8/1920 página 4
Los Exploradores de España

La Tribuna (Madrid. 1912)
14/8/1920 página 9




  
Boy-scouts. En el expreso de la mañana,
procedentes de Madrid, llegaron 50
Boy-scouts seleccionados de toda España,
para asistir a la segunda reunión mundial
que se celebraría en Londres. Llegaron a
las órdenes de su jefe señor Dimas.
Les acompañaban el secretario general del
Consejo,señor Duchante,el conde de Castillo
Fiel y otras personas. Los Boy-scouts de
San Sebastián salieron a recibirles a
la estación, acompañándolos al Club,
donde fueron invitados a un almuerzo.
De allí,marcharon a la playa para bañarse,
siendo antes revistados por el general
Tovar
A las dos y media de la tarde, fueron al
palacio de Miramar a visitar a la reina
María Cristina. Por la noche, salieron
hacia París para continuar su viaje a
Londres acompañados del jefe local,
señor Aristeguieta, el secretario don
Antonio Olondris y don Antonio Recio,
el jefe de las fuerzas.


Boy-scouts. En el expreso de la mañana,

procedentes de Madrid, llegaron 50

Boy-scouts seleccionados de toda España,

para asistir a la segunda reunión mundial

que se celebraría en Londres. Llegaron a

las órdenes de su jefe señor Dimas.

Les acompañaban el secretario general del

Consejo, señor Duchante, el conde de

Castillo Fiel y otras personas.

Los Boy-scouts de San Sebastián salieron

a recibirles a la estación, acompañándolos

al Club, donde fueron invitados a un

almuerzo. De allí, marcharon a la playa

para bañarse, siendo antes revistados por

el general Tovar. A las dos y media de la

tarde, fueron al palacio de Miramar a

visitar a la reina María Cristina.

Por la noche, salieron hacia París para

continuar su viaje a Londres acompañados

del jefe local, señor Aristeguieta, el

secretario don Antonio Olondris y

don Antonio Recio, el jefe de las fuerzas.


Boy Scouts. En el expreso de la mañana,

procedentes de Madrid, llegaron 50

Boy Scouts seleccionados de toda España

para asistir a la segunda reunión mundial

que se celebraría en Londres. Llegamos por

orden de su jefe, el señor Dimas. En la

imagen, el general Tovar, el comisario

general Duque de Luna y varios asesores.

https://kutxateka.eus/index.php/Detail/
objects/118474#



Boy-scouts. En el expreso de la mañana,

procedentes de Madrid, llegaron 50

Boy-scouts seleccionados de toda España,

para asistir a la segunda reunión mundial

que se celebraría en Londres. Llegaron a

las órdenes de su jefe señor Dimas.

Les acompañaban el secretario general del

Consejo, señor Duchante, el conde de

Castillo Fiel y otras personas.

Los Boy-scouts de San Sebastián salieron a recibirles a la estación, acompañándolos al

Club, donde fueron invitados a un almuerzo.

De allí, marcharon a la playa para bañarse,

siendo antes revistados por el general Tovar.

A las dos y media de la tarde, fueron al

palacio de Miramar a visitar a la reina

María Cristina. Por la noche, salieron

hacia París para continuar su viaje a

Londres acompañados del jefe local, señor

Aristeguieta, el secretario don Antonio

Olondris y don Antonio Recio, el jefe de

las fuerzas.



Jacques Sevin con BP en el
Jamboree de 1920 en Olimpia.


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