Asamblea extraordinaria 1915 y sus consecuencias


Convocar a la Asamblea general, extraordinaria, en Madrid, el día 11 de Marzo, a las horas y en el local que se indicará con oportunidad. Dado el caracter extraordinario de esta Asamblea, concurrirá a ella con voz y voto un representante, debidamente autorizado, de cada uno de los Comités provinciales y locales.

Dejar sin efecto, hasta que la Asamblea las discuta y apruebe, las modificaciones que en bien de la Asociación, se habían acordado introducir, provisionalmente, en los estatutos sociales.

Encarecer a los Comités, Jefes de Tropa, Instructores y Subinstructores, a cuyo pratriotismo se apela, que con mayor ahinco procuren, en las presentes circunstancias, que las prácticas del escultísmo no decaigan y que continue con normalidad, sin distingos, ni funestas divisiones, la vida de la Asociación, para cuyo noble empeño, la Comisión ejecutiva se pone a disposición de los asociados y contestará cuantas consultas le sean dirigidas.
La Correspondencia de España : diario universal de noticias: Año LXVI Número 20797 - 1915 enero 20


La Asamblea de exploradores.-Debates violentos 

A las diez de la mañana y bajo la presidencia del duque de San Pedro de Galatino, se ha celebrado la sesión inaugural de la Asamblea Nacional de exploradores.

Sa pronunciaron discursos violentisimos, siendo los oradores interrumpidos constantemente.

Costó gran trabajo encauzar la discusión.

Se leyó un escrito en el que el duque de Tamames y todo el comité directivo explican las causas de su dimisión.

El capitán Iradier impugnó el escrito y se defendió de los cargos que en él se le dirigen.

Propuso que se nombrara presidente perpetuo al duque de Tamames.

Esta proposición fue acogida con grandes aplausos.

El señor Grijalba le contestó explicando las causas que han obligado al comité a presentar la dimisión.

Sus palabras dieron origen a airadas protestas, promoviéndose frecuentes escándalos.
A tal extremo llegó la discusión que se hizo salir del salón a varios niños exploradores para que no presenciaran el lamentable espectáculo.

Por la tarde se celebró otra sesión, haciendo uso de la palabra el señor Grijalba, el cual, en nombre del duque de Tamames, anunció que éste mantendrá la dimisión si no la retiran los demás señores que forman el Comité.
La Atalaya : diario de la mañana: Año XXIII Número 8489 -...

UNA ASAMBLEA LOS EXPLORADORES 
DE ESPAÑA 

POR LA MAÑANA 
Ayer por la mañana, y en el salón de Ideal Retiro. comenzó à celebrarre la asanblea general de los Exploradores de España, bajo la presideacia del duque de San Pedre de Galatino. 
Al acto asistieron gran número de delegados los enviados por las diversas provincia. 
El señer presidente anuncio que la asamblea tendría dos partes: una, extraordinaria, para tratar de la dimisión del Comité directivo, y otra, ordinaria, para las cuestiones de trâmite, 
EL Sr. Antón del Olmet pidio se discutiera una proposicion incidental, à la que  opuso el Sr. Ruiz de Grijalba, y asi le acordó la presidencia. 
Ia proposición quedó retirada. 
Cuando el secretario. Sr. Trucharte, leía las credenciales de los delegados, se produje un gran tumulto por querer penetrar un señor á viva fuerza en la sala, lo cual consiguió, demostrando entonces que era socio protector pertencciente al distrito de Charberi. 
Diose cuenta de las dimisiones del comité directivo, presentadas como consecuencia de la renuncia del comisario Sr. Iradier. 
Éste pronunció un extenso discurso explicando la historia de la renuncia. 
Con suspensión de este discurso se levanto la sesión para continuarla por la tarde. 
POR LA TARDE

Reanudóse la sesión á las tres.

El Sr. Iradier terminó su discurso. Después, por unanimidad, la Asamblea acordó no admitir la renuncia del presidente general, señor duque de Tamames,

El Sr. Ruiz de Grijalba intervine, y sus palabras produjeron una serie de airadas protestas por haber dicho que á la asamblea no se traen más que chismes y cuentos. 
Defendió al Comité directivo, rechazando las afirmaciones hechas por el 
Sr. Iradier.
Nuevamente otras apreciaciones del señor Ruiz de Grijaba volvieron á hacer susurrar las protestas, viérdose obligado el presidente rogar al orador pusiera en sus palabras más mesura.

El Sr. Mario solicitó se hiciera salir de salón á los niños exploradores para, que no presenciaran el lamentable espectáculo que se estaba dando.

El Sr. Martos O'Neale aconsejo se olvidaran rencillas personales y se pensara sólo en el bien de la Asociación.

El Sr. García Molinas habló para alusiones. 
El Sr. Dolla se adhirió á las manifestaciones de otros oradores, que pretendían la mayor armonía.

E! Sr. Iradier rectificó, haciendo constar que él no se ha opuesto jamás á las cooperaciones, y que en cuanto a la cuestión religiosa, ha luchado con las intransigencias, inspirando su gestión exclusivamente en acuerdos de la asamblea.

Rebate lo dicho en contra de su teoría por varios oradores, no mencionando al Sr. Garcia Molinas, porque empequeñecería la disensión el recuerdo de una cuestión personal pendiente entre ambos.

El duque de la Vera habló para alusiones, acusando al comisario dimisionario en lo referente a la cuestión religiosa.

El Sr. Ruiz de Grijalba, en nombre del duque de Tamames, dice que éste sólo retirara su dimisión si la retiran sus compañeros.
Después de otras frases del Sr. Ruiz de Crijalba. se levantó la sesión.

https://prensahistorica.mcu.es/es/consulta/registro.do?id=11000574319&fbclid=IwY2xjawGIW4lleHRuA2FlbQIxMQABHdQi5bAlUYLLrKjohuzg1J1McK9IuNLyM9kX9mK1LMJpOq_beSNrLWbqlQ_aem_er0PoVKsoc_70X7RFkCQ8g
El Debate: Época SEGUNDA Año V Número 1221 - 1915 marzo 12  


EXPLORADORES DE ESPAÑA
EN DEFENSA DE LA ASOCIACION
POR ALGUNOS JEFES DE TROPA E INSTRUCTORES DE MADRID
33 pág 

La Correspondencia de España : diario universal de noticias: Año LXVI Número 207971915 enero 20

Secretario General D. Antonio Trucharte
Comisario General D. Arturo Cuyás 

Vocal D. Teodoro de Iradier 

Consecuencias


revista el Explorador 1915

          El Mundo (Madrid.1907) 
26/1/1915 página 2

ASAMBLEA GENERAL

Los Exploradores de España


Con extraordinaria concurrencia de representantes de Comités provinciales y locales dio comienzo ayer, a las diez de la mañana, en el Ideal Retiro, la Asamblea general extraordinaria de los Exploradores de España, bajo la presidencia del duque de San Pedro de Galatino,

Abierta la sesión, el presidente, después de dirigir un cortés y cariñoso saludo a los asam bleistas, dió cuenta en términos sentidos y elocuentes de la dimisión presentada por el señor duque de Tamames y del Comité directivo nacional.

Aconsejó a los asambleístas mesüra en sus palabras, a fin de que todos dieran ejemplo de aquella santa tolerancia que prescribe el Código del explorador, y exhortó a que, inspirados todos en el amor a la Institución, se llegase a una solución de concordia. (Aplausos)

El Sr. Antón del Olmet y otros señores pre sentaron una proposición pidiendo que se cambiara el orden del dia, a lo que el presidente se opuso.

Intervino el Sr. Foronda y quedó retirada la proposición.

A continuación se dió lectura del documento suscripto por el duque de Tamames y de más miembros dimisionarios del Comité directivo nacional, exponiendo ante la Asamblea los motivos de su dimisión.

Como en él se contienen gravísimos cargos contra el Sr Iradier, entre otros el de haber fomentado la indisplina entre las tropas de Madrid y la división entre los Comités de provincias, el Sr. Iradier pidió la palabra.

Concedida la palabra al Sr. Iradier (don Teodoro), pronunció un largo discurso relatando minuciosamente su actuación como iniciador y fundador de la Institución, como secretario general de la Asociación, como comisario general, como jefe superior de Exploradores, etc., etc., y procurando demostrar que las diferencias surgidas obedecían a personales rencillas y disentimientos con el vicepresidente de la Institución, D. Francisco Garcia Molinas.
Concedida la palabra al Sr. Iradier (don Teodoro), pronunció un largo discurso relatando minuciosamente su actuación como iniciador y fundador de la Institución, como se cretario general de la Asociación, como comisario general, como jefe superior de Exploradores, etc., etc., y procurando demostrar que las diferencias surgidas obedecían a personales rencillas y disentimientos con el vicepresidente  de la Institución, 
D. Francisco García Molinas.
En cuanto a la indisciplina advertida y señalada por el Comité directivo nacional en las tropas de Madrid, el Sr. Iradier dijo que no era fácil mantener la disciplina en los Exploradores cuando costaba tanto trabajo mantenerla en el Ejército, ya que en la Institución de los Exploradores no se contaba ni con el Código de justicia militar ni con la paga.

(Grandes rumores, que duran largo rato, Los señores generales Tovar y Marvá, que asisten a la sesión, hacen signos de vehemente protesta al oir esas palabras. El señor Ruiz de Grijalba pide la palabra. El señor  presidente llama al orden a los que interrumpen, y el Sr. Iradier prosigue su discurso.)

Dice el orador que lo ocurrido entre el señor García Molinas y él tiene poca importancia; él lo atribuye todo a lo que pudiera llamarse habladurías de cuartel. (Se reanudan los rumores.)

Se suspendió la sesión por el término de dos horas, quedando en el uso de la palabra el capitán Iradier.

Reanudada la sesión a las tres de la tarde, el Sr. Iradier se ocupa de la reforma del reglamento y de los trabajos de la Ponencia nombrada al efecto, declarando que, como ésta cercenaba las atribuciones del comisario general, sobre todo al imponer el ad referéndum ante el Consejo Superior, se creyó en el caso de dimitir.

El Sr. Ruiz de Grijalba empieza diciendo que trae a la Asamblea la representación del Comité provincial de Madrid y la de sus diez Comités locales.
«He oído con pena-dice-el discurso del Sr. Iradier, que en vez de elevar la cuestión la ha empequeñecido, trayendo a la Asamblea cuantas, habladurías, chismes y minucias ocurridas entre S. S. y el Sr. García Molinas.>> (Grandes aplausos y rumores.)

«No era es?, ciertamente, el lenguaje que corespondía al que se titula fundador de una institución patriótica como la de los Exploradores de España.

No se trata aquí de habladurias que a nadie interesan, y protesto de que se las llame habladurías de cuartel. Sin duda, porque el señor Iradier ha frecuentado poco los cuarteles, no les tiene aquel respeto que merecen los que constituyen el hogar de los soldados de la Patria. (Muy bien, muy bien.)

Protesto también enérgicamente de que su señoría haya insinuado que la disciplina del Ejército se mantenga por las sanciones del Código de Justicia militar y por la paga. Esa declaración honra poco a S. S.. que es militar, y constituye un agravio para el Ejército español, que no necesita de otros estímulos que los del deber y el amor a la Patria. (Aprobación.)

Entrando en el fondo del asunto dice que no se trata de cuestión baladí, sino fundamental

El  Sr. Iradier quiere que no se cercenen sus facultades de comisario genera'; quiere que su actuación sea autónoma, independiente e irresponsable, y el Comité directivo entiende que allí donde está la responsabilidad debe residir la autoridad y la dirección.

Acusa al Sr. Iradier de haber fomentado la Indisciplina permitiendo que se hable de ira dieristas, y ese fulanismo es incompatible con el carácter nacional de la Institución.
para que se procediera a la reelección de algunos de ellos; rectificó brevemente el Sr. Iradier; habló el señor duque de la Vega, culpando al Sr. Iradier de haber restado a la Institución valiosos elementos por su in transigencia en materia religiosa, y después, el Sr. Ruiz de Grijaba anunció a la Asamblea que el señor duque de Tamames estaba de tal modo identificado con los miembros del Comité directivo nacional que dimitieron con él, que no no aceptaria volver a presidirlo si se admitían las dimisiones de aquéllos; añadiendo además que los no dimitidos, presidente de la Asamblea, señor Duque de San Pedro, y los presidentes de los Comités provincial y locales  de Madrid hacían causa común con el duque  de Tamames y los demás señores dimisionarios.
Al pronuncia: estas palabras el Sr. Ruiz de Grijalba, se produjo en la Asamblea un movimiento marcadisimo de adhesión al Comité directivo nacional, pero unos cuantos señores de los que se llaman iradieristas pidieron la palabra para establecer distingos, y como era ya de noche, el presidente levantó a sesión..

Un incidente

Según nos cuentan, ya terminada la sesión, el general Tovar, el general Marvá, el coronel Sotomayor y otros jetes y oficiales del Ejército, se acercaron al Sr. Iradier y protestaron vivamente por algunos conceptos emitidos en su discurso por el Sr. Iradier; conceptos ya reseñados en el extracto de la sesión.

Sesión de esta tarde.

Empieza a las tres en punto.

El capitán Iradier, en términos sentidos, da explícitas explicaciones sobre las frases suyas respecto a disciplina, Código de Justicia militar y paga, enalteciendo al Ejército español.
Los generales Tovar, Marva y el coronel López Pelegrin se dan por satisfechos.
El general Marvá pronuncia un vibrante y elocuentísimo discurso enalteciendo las glorias del Ejército español.
Se da por terminado este incidente entre grandes aplausos.

(Continúa la sesión.)

Asamblea ordinaria

Solucionado en la sesión del 12 de los corrientes el conflicto que había motivado la reunión de la Asamblea extraordinaria, dieron comienzo las sesiones de la ordinaria con la manifestación del señor duque de San Pedro de Galatino de que, a pesar de haber terminado su misión en la presidencia, se ofrecía a permanecer en ella hasta que, al dar cuenta de la solución del conflicto al presidente del Directivo, viniera éste á ocupar la Presidencia, á fin de no prolongar más de lo absolutamente necesario la estancia en Madrid de los representantes de provincias...

A estas manifestaciones, contestó el señor Rubio Coloma proponiendo un voto de gracias, que fué acordado por unanimidad, para el señor duque de San Pedro de Galatino.

Dió éste las gracias, y después de un incidente promovido por una parte del público, y que motiva la intervención de varios asambleistas, se dió lectura del balance, que hemos publicado en nuestro número anterior, y fué aprobado con un voto de gracias para todos cuantos han intervenido directamente en la administración.

El señor presidente manifiesta que antes de comenzar á tratar de la reforma de estatutos, debe conocer la Asamblea las modificaciones propuestas por la ponencia que nombró el Directivo. 
Ni señor Martinez Rubio manifiesta  algunas dudas, y expone su opinión acerca de las atribuciones de que debe la hallarse investido el jefe superior de los exploradores.

El señor Rubio Coloma propone que  se facilite el regreso de los asambleistas que lo deseen a sus respectivas provincias, permitiendo que dejen sus poderes á miembros de la ponencia del  Directivo ó de la designada por la  Asamblea, según con unos ú otros coincida su criterio, para lo cual deben los aludidos manifestar su opinión respecto de las reformas á realizar.

Hace algunas indicaciones el señor Martínez Rubio, y á continuación habla el señor Roso de Luna para manifestar que su criterio discrepa tanto del sustentado por sus compañeros de ponencia en la llamada cuestión religiosa, que desde luego declara que no puedá  seguir formando parte de aquélla, y ruega que se le releve del compromiso y se nombre en su puesto al representante de Zaragoza, señor Altera, para de no verse precisado á formular un voto si particular.

Intervienen los señores duque de le San Pedro de Galatino y Dolla y el señor Altera para manifestar que acepta  el puesto que en la ponencia le ofrece  el señor Roso de Luna.

Aprobada esta sustitución, el señor Dolla propone un voto de gracias á los  jefes de tropa é instructores, tanto de provincias como de Madrid, y la Mesa,  por órgano del señor presidente, hace  suya la proposición, que es aprobada por aclamación. Continúa el señor Dolla su discurso,  encareciendo la importancia que ha tenido la Asamblea, y enaltece la gestión de presidencial del señor duque de San Pedro de Galatino y la actuación constante del señor Foronda en pro de la conciliación, y concluye exhortando á  todos á que se comprometan solemnemente á que cualquiera de las diferencias que en lo sucesivo pudieran surgir  jamás se exterioricen, proponiéndonos todos dirimirlas sobre la base que nos  da el Código del Explorador.

Después de un incidente motivado  por una equivocada interpretación de  los periodistas que asisten á las sesiones, y que termina con francas explicaciones del señor Dolla, el señor Iradier propone que la Asamblea acuerde da un voto de gracias para la prensa, y así se acuerda.

El señor Foronda manifiesta que él recoge los aplausos que le ha tributado  el señor Dolla, para distribuirlos entre  los individuos del Comité Directivo. 
El señor Rubio Coloma encarece la importancia y transcendencia extraordinarias de la Hucha del Explorador, y afirma el criterio de que debe ser declarada obligatoria para todos los exploradores, procurando que entre todos los niños ricos paguen las cuotas de los pobres que no puedan hacerlas efectivas.
El señor duque de San Pedro de Galatino encarece también la importancia de la Hucha, y propone que sea el general Marvá ponente en este asunto ante la comisión de reforma del Reglamento.

El señor de Diego da las gracias al señor Dolla por su iniciativa de dar un voto de gracias a los jefes de tropa é instructores, y termina la sesión con breves manifestaciones del señor Presidente, que son acogidas con entusiasticos vivas à España y á la Asociación

*

La tercera sesión de la Asamblea ordinaria, se celebró el dia 15 bajo la presidencia del señor duque de Tamames, quien manifiesta que el objeto de la reunión era únicamente dar cuenta á la asamblea de las reformas del Reglamento acordadas por las ponencias. El general Primo de Rivera manifiesta que en el trabajo de la ponencia del Directivo, han colaborado eficasmamente los delegados  de provincias, y añade que las modificaciones esenciales del Reglamento son las que fijan las atribuciones de los distintos cargos. Da lectura de las reformas, que no reproducimos aquí,  Comenzamos la publicación del Reglamento modificado, é interviene el señor Llanos para proponer que el Directivo auxilie pecunariamente á los comités necesitados, que no se exija á éstos el real anual que deben pagar al Directivo por cada explorador, y que al dar cuenta en el periódico de lo sucedido en provincias o en Madrid, se prescinda de elogios y glorificaciones. El señor presidente hace suya esta última indicación del señor Llanos.
El señor Casas Medrano impugna la reforma del Reglamento, por la cual se priva de voto en los comités á los jefes de tropa, y estima que debiera procurarse alguna recompensa á quienes lo merezcan. Cree que debiera procurarse que en la hoja de servicios de los instructores ó jefes de tropa que son militares, se consignase como mérito esta circunstancia. El general Primo de Rivera acepta con gusto la segunda parte de la propuesta, y el señor presidente manifiesta también la conformidad de la Mesa. El señor Mario Jiménez, sostiene que los jefes de exploradores no deben tener voto en los consejos, ni los consejos del distrito de Madrid deben tener representantes en el Directivo, porque son exactamente iguales á los demás consejos locales, que no los tienen. Del periódico dice que no se le debe cambiar el nombre, pero si se debe darle triple aspecto: una sección de carácter oficial, otra educativa y una tercera dedicada á la información.
instancia del señor Ramirez se acuerda dar la gracias a la Sociedad de Autores Españoles, por la rebaja de un 50 por 100 sus derechos, á beneficio de la Asocición.

El señor Foronda propone al Consejo Superior que organice un Congreso Nacional  de exploradores, y, en nombre del Comité provincial de Barcelona ofrece aquella capital para celebrarla Termina solicitando que se haga constar en acta la gratitud á la Mesa por forma en que ha llevado los debates, à la ponencia por las acertadas refomas que ha propuesto.

El señor presidente da por terminada la Asamblea, y añade que, antes de separarse, envía con cada uno de los asambleístas un abrazo para los camaradas de provincias.

Ý se levantó la sesión.

La Publicidad (Madrid.1883) 16/3/1915 página 2

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